A partir de hoy, ya no habrá excusa que valga si te llega una multa a casa: las cartas están sobre la mesa y las ubicaciones son públicas. El Ayuntamiento de Valencia ha completado el despliegue de 10 cabinas fijas de poste en sus principales avenidas con un sistema que, más que buscar la sanción por sorpresa, apela a la prevención y a la seguridad vital.
El "truco" está en el factor rotativo: la Policía Local irá cambiando los radares móviles de cabina de forma aleatoria. El conductor sabrá exactamente dónde están los postes, pero nunca cuál de ellos está "cazando" en ese momento, una estrategia psicológica para levantar el pie del acelerador en todo el mapa urbano.
Esta medida de choque se enmarca dentro del Plan Vector de Seguridad Vial 2026-2030, una estrategia que se ha marcado un objetivo tajante: reducir a la mitad la siniestralidad con resultado de heridos graves o fallecidos en la capital del Turia antes del final de la década.
El concejal de Seguridad y Mobilitat, Jesús Carbonell, ha destacado que la prioridad absoluta del actual gobierno municipal es "la protección de los actores más vulnerables de la movilidad, como peatones, ciclistas y usuarios de patinetes eléctricos". Según el edil, los nuevos dispositivos se han colocado estratégicamente en tramos urbanos donde, por norma general, no se pueden superar los 50 km/h, pero donde con demasiada frecuencia se cometen excesos.
¿Cómo funciona el nuevo sistema?
La estrategia se basa puramente en la prevención. El consistorio reforzó su equipamiento con la adquisición de dos cinemómetros de efecto Doppler multicarril con captación de imágenes y seis cabinas fijas, que se sumaron a las cuatro cabinas y dos radares de los que ya disponía la Policía Local.
Al contar con 10 cabinas pero un número menor de radares, los dispositivos irán cambiando periódicamente de ubicación. La incertidumbre obligará a los conductores a respetar los límites en todas las vías vigiladas por igual.
Ubicación exacta de las 10 cabinas de radar
Los emplazamientos han sido seleccionados minuciosamente tras cruzar los datos de las vías que registran una mayor siniestralidad o velocidades excesivas. Las cabinas ya están operativas en:
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Avinguda dels Germans Machado: Dos puntos (en el número 53, cruce con la calle Vicente Canet en sentido entrada; y en el cruce con la calle Sant Josep Artesà).
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Avinguda del Mestre Rodrigo: A la altura del número 84.
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Avinguda Pius XII: En el número 51.
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Avinguda del Cid: En el número 61.
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Camí Nou de Picanya: En el número 49.
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Avinguda de Fernando Abril Martorell: En la confluencia con la Carrera de Malilla.
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Avinguda de López Piñero.
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Avinguda d'Antonio Ferrandis: En el cruce con Pou Aparisi.
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Avinguda dels Tarongers: A la altura del número 8.
Más allá de la velocidad: campañas de control todo el año
Esta ofensiva contra el exceso de velocidad no será una acción aislada en el calendario. La Policía Local reforzará la vigilancia de estos "puntos calientes" con campañas específicas y planificadas a lo largo de todo el año.
Además del control fotográfico de los radares rotativos, las patrullas intensificarán a pie de calle las inspecciones de consumo de alcohol y sustancias psicotrópicas, la vigencia de la ITV y el seguro obligatorio (SOA). Asimismo, se pondrá el foco en perseguir el gran enemigo silencioso de la conducción actual: las distracciones al volante por el uso del teléfono móvil y auriculares.
"La medida tiene como objetivo concienciar a los conductores de que el cumplimiento de las velocidades marcadas hace que nuestras calles y avenidas sean más seguras para todos", ha concluido Carbonell.