Los jardines de la Casa de la Cultura de Alboraya lucen una nueva imagen gracias a la intervención artística de la creadora local Miren Isusquiza, que ha llenado de color y simbolismo los espacios exteriores del recinto.
La actuación ha consistido en la personalización de las casetas anexas, ahora convertidas en lienzos donde predominan los tonos cálidos y verdes. Una paleta que remite directamente a la tierra y a la huerta, elementos clave de la identidad de Alboraya, y que aporta una atmósfera más acogedora y viva al entorno cultural.
La obra incorpora además elementos visuales vinculados a la lectura y la cultura, con guiños gráficos y mensajes que invitan a reflexionar sobre la importancia de leer y observar para fomentar el conocimiento. Según la propia artista, se trata de “un despliegue de color y buen ambiente” que busca acercar el arte a la ciudadanía.
Un espacio en constante mejora
La renovación estética de los jardines se suma a otras mejoras recientes en las instalaciones. Entre ellas, destaca la creación de una ludoteca municipal con juegos y cuentos infantiles, la habilitación de una sala tipo “tupper” para comer y descansar durante las horas de estudio, y la ampliación del horario de la sala de estudios, especialmente en periodos de exámenes.