Si
algo he aprendido en mis años dedicados a la vida pública es que la
gente, lo que
más valora en realidad, es su libertad. Y esto hoy en dÃa, está en
peligro. Que exagerado
eres Miguel!!! diréis algunos después de esta afirmación. Pues
bien, yo no la creo
tan exagerada. Desde la llegada al poder de los multipartitos de
izquierdas, sus actos,
poco a poco, han ido desenmascarando a una izquierda que no renuncia
a su objetivo:
el adoctrinamiento social. Lo hacen sutilmente, lo hacen con la
excusa de proteger
a algo o a alguien, lo hacen incluso apelando a la libertad (manda
narices), lo hacen
incluso en contra de sus afirmaciones, ya lo dijo mi compañera de
corporación a la
par que adversaria polÃtica Rosa Pérez en un pleno de la
Diputación: "uno no es lo que
dice ser, sino que es lo que demuestra ser". Pero querido lector (y
entiéndase aquà lector
y lectora), lo hacen, y no lo dudes, lo hacen
por nuestro bien.
En
qué me baso para tal afirmación: en los hechos. AHORA nos tiene que
gustar la
música de Raimon o de Pep el Botifarra (ojo,
este ultimo me gusta aunque a veces, como
la botifarra, se me repita), pero es que
AHORA nos tiene que gustar, y si no es por
gusto, por insistencia, por eso les pagamos una campaña de promoción
(300.000 €) desde
la Generalitat que medio dirige el Presidente Puig (con
permiso de Mónica Oltra),
o desde la Diputación que "tercio" dirige Jorge RodrÃguez (con
permiso de Maria
José Amigó y del propio Ximo Puig).
AHORA
todos hemos de ir a la pública, la concertada
es un privilegio y un lujo que, aunque le cueste más barato a la administración,
no nos podemos permitir, pero claro como los hijos de los peperos van
a la
concertada a estos hay que reconducirlos, y quien va a querer más a
los niños que nuestros
polÃticos de izquierda… sus padres?, vamos va? (per
cert, els meus fills van a la
escola pública, en valencià i de qualitat, cosa que no poden dir
tots els d'esquerres del meu poble, aquells que el seus fills van a
la concertada o privada). Y AHORA no puede gustarnos el toro. Por
su bien, por que no podemos maltratarlo (no he visto más pasión
por un animal que entre los taurinos de mi pueblo).
AHORA
tocar el himno se reduce a la mÃnima expresión. AHORA pintar
monumentos es libertad de expresión. En fin, si no os gusta la frase
de Rosa, porque como yo, es de la casta (polÃtica
entiéndame) quedaros con la del hijo de un
humilde carpintero, un tal Jesús que vivió hace unos dos mil años:
por sus obras los conoceréis.