El exgerente de la empresa pública Imelsa y autodenominado 'yonqui del dinero', Marcos Benavent, ha afirmado este lunes a su llegada a la Ciudad de la Justicia de Valencia que él no es "un trabajador zombie" y que los "zombies son otros" y que el "trabajaba".
Benavent vuelve a sentarse hoy en el banquillo de los acusados, junto a tres empresarios y el exgerente de una fundación, para responder por el supuesto amaño, entre 2003 y 2008, de varios contratos del área de Cultura del Ayuntamiento de València a cambio de comisiones ilÃcitas.
La FiscalÃa solicita seis años y seis meses de prisión para Benavent por delitos continuados de cohecho y malversación de caudales públicos, asà como por un delito de prevaricación administrativa; en su caso, la FiscalÃa aprecia la atenuante de confesión por su colaboración con la investigación.
Junto a Benavent, Anticorrupción acusa a Vicente Burgos Antón, exgerente de la Fundación pública Jaume II El Just, para quien solicita cinco años de prisión por un delito continuado de malversación, quien a su llegada a los juzgados ha asegurado asimismo que Benavent "claro que trabajaba" y desempeñaba funciones para dicha fundación y está "tranquilo en ese aspecto".
Según el escrito de acusación, Burgos permitió que Benavent cobrara durante años un salario público sin desempeñar funciones reales, mientras realizaba tareas para el Partido Popular.