El juicio contra el exministro de Transportes y exdiputado por Valencia José Luis Ábalos encara este lunes una de sus jornadas más relevantes con la declaración del exdirigente socialista, último de los principales acusados en comparecer ante el Tribunal Supremo dentro del denominado caso mascarillas.
Ábalos tendrá que dar respuesta a las acusaciones vertidas durante las últimas sesiones por el empresario y comisionista Víctor de Aldama, quien le atribuyó el cobro de mordidas vinculadas a adjudicaciones públicas y aseguró que parte de esas cantidades habrían tenido como destino la financiación del PSOE.
Una comparecencia aplazada tras sesiones maratonianas
La intervención del exministro estaba inicialmente prevista para la pasada semana, pero la duración excepcional de las jornadas anteriores -con sesiones que llegaron a prolongarse hasta 14 horas- obligó al alto tribunal a reorganizar el calendario del proceso y posponer su turno hasta este lunes.
Su declaración cerrará el bloque de interrogatorios a los tres principales acusados, después de las comparecencias de Aldama y del exasesor ministerial Koldo García.
24 años de cárcel y el foco sobre los contratos de mascarillas
La Fiscalía Anticorrupción solicita para José Luis Ábalos una pena de 24 años de prisión por presuntos amaños en la adjudicación de contratos de suministro de mascarillas durante la pandemia a cambio de comisiones ilegales.
La acusación sostiene que el exministro habría tenido un papel clave en la concesión a la empresa Soluciones de Gestión de contratos millonarios procedentes de organismos dependientes del Ministerio de Transportes.
Especialmente deberá pronunciarse sobre si intervino en decisiones administrativas como el incremento exprés del material sanitario adquirido por Puertos del Estado o en otras adjudicaciones que la investigación considera bajo sospecha.
Las graves acusaciones de Aldama y el papel de Koldo
Durante su testimonio, Víctor de Aldama situó a Ábalos como una de las piezas centrales de la presunta trama y aseguró haber abonado entre 3,5 y 4 millones de euros en mordidas al exministro y a Koldo García, además de cantidades mensuales para gastos fijos.
Por su parte, los investigadores de la UCO han señalado igualmente a Ábalos como una figura "fundamental" dentro de la presunta organización, aunque admitiendo que el empresario era quien manejaba la parte financiera de la operativa.
Koldo García, en cambio, negó en su comparecencia haber recibido pagos ilícitos y trató de rebajar la implicación directa de su antiguo superior.
También deberá responder por contrataciones y beneficios personales
Además de las adjudicaciones investigadas, sobre José Luis Ábalos pesan otras acusaciones relacionadas con la supuesta influencia en la contratación de su expareja Jéssica Rodríguez y de Claudia Montes en empresas públicas.
La Fiscalía también le atribuye como posibles contraprestaciones el pago del piso en el que residió su expareja en Madrid o el alquiler de un chalé en Cádiz, extremos que el exministro deberá aclarar durante una declaración que se presenta determinante para el desenlace del juicio.
Una jornada clave antes de quedar visto para sentencia
La comparecencia de Ábalos llega en la fase definitiva del procedimiento y puede marcar el cierre de una vista oral que durante las últimas semanas ha concentrado buena parte de la atención política y judicial por la dimensión de las acusaciones y las derivadas que afectan al entorno del PSOE.
Tras esta sesión, el juicio quedará prácticamente listo para sentencia en el Tribunal Supremo.