Logroño se ha convertido este fin de semana en un pequeño rincón de la
Comunitat Valenciana
. La capital riojana ha celebrado desde este viernes la plantà de su propia falla, que será quemada el domingo, en una iniciativa impulsada por la asociación
Fallers pel Món
con el objetivo de difundir la tradición fallera más allá de su territorio de origen.
Alrededor de
3.000 personas
se han desplazado hasta la ciudad para participar en tres jornadas repletas de actividades que van mucho más allá de la cremà . Pasacalles de falleras, degustaciones gastronómicas y una mascletà forman parte de un programa pensado para acercar al público todos los aspectos de esta fiesta.
Una falla con acento riojano
El monumento plantado en Logroño combina la esencia valenciana con elementos propios del territorio anfitrión. La figura principal representa a
un hombre pisando uva en un tinanco
, en clara alusión al vino de Rioja, rodeado de referencias a la huerta y la cultura valenciana.
Desde la asociación destacan que, cuando salen fuera de la Comunitat, adaptan sus creaciones al lugar que visitan, incorporando elementos identitarios del territorio para generar un vÃnculo más cercano con el público local.
Exportar la fiesta más allá de la cremÃ
Fallers pel Món lleva más de una década recorriendo distintas ciudades de España e incluso otros paÃses, como
Andorra
, con el objetivo de mostrar la riqueza cultural de las Fallas en toda su amplitud.
Según explican desde la organización, uno de los principales propósitos es
romper la idea de que la fiesta se limita a la quema del monumento
. "Fuera de Valencia se conoce sobre todo la cremà , pero hay mucho más: la indumentaria, la tradición en los barrios o el componente crÃtico y satÃrico", señalan.
Además, la entidad trabaja con escolares en cada destino para acercarles esta tradición, en un intercambio cultural que también les permite descubrir la
identidad
de los lugares que visitan.