Los canadienses The Dead South han hecho vibrar esta noche la sala Auditorio Roig Arena con un concierto que ha fusionado la energÃa del folk más sombrÃo con la energÃa del bluegrass contemporáneo. Precedidos por las actuaciones de Benjamin Dakota Rogers y Moonshine Wagon, alrededor de las nueve y media de la noche, los cuatro integrantes de la banda han irrumpido en el escenario luciendo su icónica indumentaria, -camisa blanca y tirantes negros-, una estampa ya inseparable de su identidad artÃstica.
Conocidos en la escena internacional como los "cowboys del apocalipsis", The Dead South han debutado en el recinto valenciano con un directo que ha combinado sus grandes éxitos con los temas de su álbum más reciente, "Chains & Stakes". Este trabajo profundiza en el imaginario de western oscuro y la narrativa que recorre toda su discografÃa: humor negro, crÃtica social y una galerÃa de personajes moralmente ambiguos, atrapados en situaciones lÃmite y vidas siempre al borde del desastre. Estos antihéroes han sido los protagonistas del concierto en la sala.
La velada ha arrancado con las dos partes de "Snake Man", una declaración de intenciones que ha sumergido al público en la atmósfera turbia y magnética de la banda. Después ha llegado uno de los grandes éxitos del grupo, "20 Mile Jump", que ha encendido definitivamente al Auditorio. A través de la combinación tan propia de banjos, mandolinas, guitarras acústicas y cellos, los nuevos temas -como "Yours To Keep" o "Son of Ambrose"- han convivido con piezas fundamentales de su trayectoria, como "Black Lung" o "Honey You", coreadas con entusiasmo por los seguidores.
Tampoco ha faltado un guiño al tema que los catapultó a la fama mundial, "In Hell I'll Be in Good Company", cuya popularidad viral dio a conocer su estilo a millones de oyentes y cimentó su reputación como renovadores del bluegrass. El cierre ha llegado con uno de sus himnos más celebrados, "Banjo Odyssey", que, al igual que el resto de temas, se ha crecido en el directo.