El Juzgado de Primera Instancia número 15 de Valencia ha desestimado la demanda de desahucio del restaurante ubicado en la cubierta del aparcamiento del edificio Veles e Vents, en la Marina de Valencia, impulsada por el Ayuntamiento, y ha impuesto el pago de las costas procesales al Consistorio.
La sentencia considera que no se ha acreditado de forma suficiente la pretensión del equipo de Gobierno municipal del referido desahucio, por lo que se absuelve a Consuhostel, titular del establecimiento Vlue Arribar de la referida demanda de desahucio iniciada en junio de 2025.
Según ha informado la representación legal de la propiedad del local, aunque cabe recurso de apelación, los plazos habituales de este trámite permitirían mantener la actividad el próximo verano y mantener a la plantilla.
En este proceso se ha tenido en cuenta, ha explicado el letrado José Ramón Fuster, la nulidad del proceso de liquidación del Consorcio Valencia 2007 (planteada por el abogado Manolo Mata en defensa de los antiguos trabajadores del Consorcio), que cuestiona la actual legitimidad del Consistorio para entablar esta acción.
También se ha cuestionado el acuerdo municipal que denegó la prórroga de la actividad solicitada por el establecimiento y que instaba al desalojo por considerarse arbitraria y contraria al interés general.
Como ambas cuestiones se están tramitando ante la jurisdicción contencioso-administrativa, según explican ambos letrados, de resolverse de forma favorable a sus posiciones "se dejaría sin efecto una posible sentencia estimatoria del desahucio".
La propiedad del restaurante recuerda que el pasado mes de mayo el Ayuntamiento intentó un desahucio administrativo unilateral, que fue paralizado por unas medidas cautelarísimas dictadas por un juzgado de lo contencioso.
En un comunicado, Consuhostel reclama su derecho a continuar con su actividad hasta que un nuevo arrendatario o el mismo, en caso de optar a la adjudicación, obtenga el permiso para hacerlo en un nuevo proceso administrativo, pagando las rentas correspondientes. Todo ello, añade, para no dejar las instalaciones expuestas al deterioro y al vandalismo "como se ha hecho siempre en la Marina".
Añade esta parte que propuso "derivar la cuestión a un proceso de mediación voluntaria, y consignar las rentas que se fueran devengando, pero inexplicablemente la recaudación municipal no quiere cobrar y se ha despreciado el referido proceso de mediación".
El titular de la empresa, Ángel Brandez, reclama al Consistorio que agilice la licitación de este espacio y que se le permita continuar con la actividad que desarrolla desde hace años.
“No tiene sentido que desmantelemos un negocio productivo y referente de la oferta turística, dejando en su lugar un espacio que será degradado y vandalizado de inmediato, y sobre todo con vistas a las próximas regatas de la 52 Super Series y Sail GP1 previstas para septiembre de este año, ya que la oferta de restauración de la Marina se ha reducido considerablemente", ha agregado.
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