Agentes de la PolicÃa
Nacional han detenido a once personas, vecinas de la localidad castellonense de
Vila-real, como presuntas autoras de un delito de tráfico de estupefacientes.
Estos arrestos se suman a otros 21 realizados el pasado mes de junio en una
primera fase de la investigación, iniciada en el año 2010. Entre los detenidos,
que contaban con un sólido entramado para la distribución de droga en Vila-real
y otras localidades limÃtrofes, se encuentra el presunto responsable de la
organización. Era quien negociaba directamente con los proveedores en Colombia
para que le enviasen "mulas" que transportasen en su organismo hasta 250 gramos
de cocaÃna de gran pureza hasta nuestro paÃs.
Localizado el cadáver de uno de los correos humanos
El cadáver de uno de estos correos humanos –un varón de mediana
edad cuyo cuerpo envuelto en mantas sin signos de violencia y sin ningún tipo
de documentación- fue localizado el pasado mes de marzo en el camino Cabezol de
Castellón. TenÃa en el interior de su cuerpo 20 bolas cilÃndricas con 200 gramos de cocaÃna en total -lo que
pudo provocarle la muerte- y fue abandonado en el campo para evitar que se le
relacionase con la organización.
Las investigaciones realizadas entonces concluyeron en el mes
de junio con la detención de 21 personas y la intervención de más de 200 gramos
de cocaÃna con la misma composición que la hallada en el tracto digestivo del cadáver.
Negociaba directamente con el traficante colombiano
Tras estos arrestos las pesquisas continuaron y llevaron a los
agentes hasta otras nueve personas relacionadas con la organización. Una vez
localizadas procedieron al arresto de nueve hombres y dos mujeres en la
localidad de Vila-real. Entre ellos se encontraba el cabecilla del grupo, un
español de 48 años de edad, quien presuntamente era el que realizaba las
negociaciones con el proveedor colombiano para que le enviasen a las personas
"cargadas" con la droga.
Al parecer, las personas que transportaban la droga desde
Sudamérica hasta la localidad de Vila-real pasaban por dificultades económicas.
Esto les llevaba a prestarse para intentar introducir en el interior de sus
propios organismos cantidades que oscilaban entre los 100 y los 250 gramos de
cocaÃna de gran pureza, a cambio de una cantidad pactada previamente.
Su tapadera: recolector de naranjas
En esta segunda fase de la investigación los investigadores se
han incautado de más de 10.000 euros en efectivo en billetes de 500 euros, 50
gramos de cocaÃna y 6 kilos de marihuana, asà como un arma simulada, equipos de
transmisiones y un vehÃculo.
Los ahora detenidos llevaban una vida normal, teniendo otra
ocupación o dedicación que les servirÃa de tapadera a sus actividades ilÃcitas,
como en este caso cuyo cabecilla se dedicaba supuestamente a la recogida de
naranjas.
Cinco de los detenidos cuentan con antecedentes policiales y
todos ellos han sido puestos a disposición de la autoridad judicial en Vila-real.