El
Consell
ha manifestado su rechazo a la intención del Ejecutivo central de asignar a la
Comunitat Valenciana
la
acogida de cerca de 1.900 menores migrantes no acompañados
, una medida que la
Generalitat
califica de
"arbitraria, injusta e insostenible"
.
La
consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia
,
Elena Albalat
, ha asegurado que la Generalitat no aceptará
"imposiciones"
y ha criticado que el planteamiento se haya realizado, según sus palabras,
"sin diálogo, sin planificación y al margen de las comunidades autónomas"
.
En su valoración, la consellera también ha cuestionado el instrumento normativo propuesto por el Gobierno, al referirse a un borrador de real decreto que, a su juicio, surge de una Conferencia Sectorial "sin consenso" y que establece
criterios de reparto que "no responden a la realidad" del sistema de acogida valenciano
.
Desde el Consell se sostiene que la
red de atención a menores
ya se encuentra
tensionada
y que asumir un incremento de estas características sin recursos adicionales podría afectar a la capacidad de respuesta de los servicios sociales. En este sentido, Albalat ha advertido de que la medida "agrava aún más la tensión" del sistema y pone en cuestión la calidad de la atención.
La Generalitat ha trasladado su
oposición
a este modelo tanto en el ámbito político como en el judicial, al considerar que puede suponer una
"invasión de competencias y una vulneración del principio de autonomía"
. Además, ha reclamado al Ejecutivo central un cambio en la gestión migratoria, solicitando una política "coordinada" y dotada de recursos suficientes.