En
temas tan importantes como el mantenimiento de nuestra indusÂtria
es vital que rememos todos en la misma dirección. Y cuando digo
todos me refiero tanto al AyuntaÂmiento de Sagunto (todos los
grupos polÃticos que lo formamos) como comités de empresa,
sindicatos y soÂciedad en general. Todos a una para buscar la
mejor solución y velar por los intereses de los trabajadores, ante
las decisiones de determinaÂdas empresas de cerrar sus plantas en
nuestra ciudad. Este es el caso de Bosal. Un cierre anunciado por la
empresa, a pesar de las gestiones hechas por parte de todos los
agenÂtes sociales.
Siempre
hemos apoyado tanto al comité de empresa como a los proÂpios
trabajadores con el objetivo de conseguir evitar el cierre de la
planÂta.
La
actitud de la empresa ha sido lamentable, no solo con los
trabaÂjadores, sin también con las admiÂnistraciones local y
autonómica, ya que desde el primer momento la ConselleÂrÃa
planteó planes de ayuda, planes de inÂversión y alternativas, y
por parte de la emÂpresa, en cambio, solo han obtenido la callada
por respuesta. Se intentó apoyar a la empresa para evitar que
cerrase y sin embargo en lugar de aceptar ese apoyo ha preferido
preÂsentar un concurso de acreedores para cerrar sin más.
Mientras
nosotros les hemos traÂtado con buena fe, ellos han jugado sucio
y por detrás.
No
vamos a permitir que nadie venga a malograr los derechos de ninguno
de los trabajadores. Si no han querido negociar a las buenas, habrá
que recurrir a la justicia. PorÂque cuando alguien no tiene buena
fe, no hay mucho que hablar con ellos. Ahora será el juez y la
inspecÂción de trabajo quienes tendrán que analizar la
situación y ver las mediÂdas que se pueden tomar.