El inspector jefe del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia, José Miguel Basset, a su llegada al juzgado de Catarroja. EFE/Manuel Bruque
El ex inspector jefe de los bomberos del Consorcio Provincial de Valencia José Miguel Basset ha asegurado, en su segunda comparecencia como testigo en la causa judicial que investiga la gestión de la dana, que "se le dieron muchas vueltas" al texto del mensaje Es-Alert y que el motivo de ese "retraso" lo deben explicar quienes lo gestionaron.
Basset, que fue mando operativo en la gestión de la dana, ha acudido este lunes al juzgado de Catarroja para completar su declaración, que no pudo concluir el pasado viernes.
Según fuentes conocedoras de su testifical, ha recordado que él propuso al subdirector de Emergencias, Jorge Suárez, un texto para el mensaje alrededor de las 18:15 horas y que "desconoce el circuito" que siguió esa propuesta. A su juicio, hubo un "retraso", si bien ha admitido que es una percepción personal.
Preguntado por si discutió con Suárez sobre el contenido del mensaje ha respondido que fue un "intercambio de ideas muy corto", de unos cinco minutos como mucho.
Defendió que el mensaje debía contener "información más precisa", porque consideraba que la petición de subir a plantas elevadas no era suficiente y abogó por incluir la de mantenerse en los domicilios. Finalmente se descartaron ambas opciones y se incluyó "evitar cualquier tipo de desplazamiento", un texto del que Basset se ha desmarcado en su declaración.
También ha admitido que no fue consciente de la magnitud del desbordamiento del barranco del Poyo hasta las 21:30 o las 22 horas de aquel 29 de octubre, cuando en su opinión "ya no se podía hacer nada".
Según han indicado fuentes presentes en la declaración de Basset, el máximo responsable de los bomberos ha insistido en que no se puede tener certeza de cómo va a actuar la población ante un determinado mensaje, motivo por el cual solicitó también la intervención de un especialista en este tipo de avisos.
Ha concluido, además, que con la información que aportó la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) y la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), en su opinión era imposible prever lo que sucedió.
Para Basset, faltaron datos sobre las lluvias que se iban acumulando en cada punto, pero incluso en caso de haber tenido esos datos, no había especialistas para su análisis porque no se constituyó formalmente un grupo de seguimiento del riesgo, ha señalado.
Preguntado sobre los conocimientos técnicos de la exconsellera Salomé Pradas y sus predecesores en el cargo, Basset ha afirmado que solo recuerda un secretario autonómico con este tipo de conocimientos.
Sobre la llegada del entonces president, Carlos Mazón, al Cecopi, ha explicado que no hubo una notificación formal de cambio de mando y ha dudado incluso de que ejerciese la dirección junto a Pradas una vez incorporado al Cecopi.
Al igual que en su primera declaración, ha insistido en que no supo del despliegue ni de la retirada de los bomberos forestales para la vigilancia de los caudales del río Magro y del barranco del Poyo, una responsabilidad que ha delegado en el oficial jefe de guardia.
Preguntado por la convocatoria del Cecopi y si considera que fue tardía, Basset ha asegurado que "las emergencias se resuelven antes de que vengan. Si no un Cecopi, se podrían haber convocado reuniones previas para valorar y hacer lo que fuese oportuno", ha agregado.
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