Un ascensor averiado por la dana en un edificio de Paiporta. EFE/Biel Aliño“
Hoy es 13/02/26 y en mi finca de Catarroja, tras la DANA, seguimos sin ascensor operativo… Con personas mayores, bebés con carrito…”. Este
tuit de un vecino de Catarroja refleja un año y tres meses después una realidad que miles de familias valencianas siguen viviendo: los ascensores de sus edificios continúan sin funcionar un año y tres meses después.
A pesar de que la mayoría de las instalaciones dañadas por la riada han sido ya reparadas o sustituidas, quedan todavía cientos de ascensores fuera de servicio, algo que afecta especialmente a ancianos, personas con movilidad reducida y familias con niños pequeños que dependen de este servicio básico para su vida diaria.
Las riadas dejaron 7.530 ascensores dañados en la provincia de Valencia
La Asociación de Empresas de Ascensores de la Comunitat Valenciana (Ascencoval) ha confirmado que 7.530 ascensores quedaron dañados por la dana en la provincia de Valencia. De ellos, aproximadamente 780 seguían pendientes de reparación o sustitución un año después, en octubre de 2025, hace tres meses. También es cierto que cientos más ya operan con normalidad tras las intervenciones realizadas estos meses.
“El problema ahora son los ascensores más complicados”, explicaba recientemente el presidente de la patronal, Emilio Carbonell, recordando que muchos de los aparatos pendientes requieren sustituciones completas de cabinas o piezas a medida, lo que alarga los plazos y eleva los costes para las comunidades de propietarios.
Relatos como el del usuario citado de Catarroja no son aislados. Sin ir más lejos, otra usuaria de X (antes Twitter), le responde: "Yo vivo en Paiporta y en mi finca está operativo pero no baja a los 2 sótanos, dicen por falta de stock de puertas".
La situación provoca frustración entre residentes que han visto cómo sus edificios llevan meses sin solución. En algunas fincas, vecinas indican que el ascensor llegó a funcionar brevemente tras una reparación parcial, pero se volvió a estropear, y que ahora se enfrentan de nuevo a largas esperas.
La dificultad técnica, la falta de piezas o la carencia de técnicos son algunas causas
Los expertos del sector elevador han señalado varios factores que explican por qué persisten estas demoras. Entre ellos, la dificultad técnica de las reparaciones pendientes, que suelen requerir elementos personalizados y trabajos complejos. Además, la falta de técnicos cualificados, pese a que el sector intenta formar nuevos profesionales para atender la demanda, que se multiplicó tras la dana. En algunos casos influyen las decisiones vecinales sobre inversiones en comunidades que deben aprobar presupuestos elevados para acometer las reparaciones.
Además, asociaciones como COCEMFE CV han pedido en repetidas ocasiones ayudas específicas para edificios donde residan personas con dependencia o movilidad reducida, recordando que la falta de un ascensor supone una barrera insalvable para muchos vecinos.
Aunque persisten estos casos, la Generalitat Valenciana publicó ayudas por valor de 10 millones de euros para apoyar la reparación de ascensores en edificios con personas dependientes o con discapacidad, con subvenciones que pueden cubrir hasta 50.000 euros por reparación, incluidas instalaciones y piezas necesarias.
También desde el Gobierno central se han prorrogado medidas para agilizar las reparaciones, reconociendo la complejidad de la situación y confiando en que se solucionen la mayoría de los casos antes de que finalice el año.
Comparte la noticia
Categorías de la noticia