Imagen del programa. /EPDALa expectación era máxima. La exconsellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, una de las personas más señaladas por el desastre de la dana y una de las primeras figuras políticas en ser apartadas de su cargo tras el desastre, acudía al programa Salvados para dar su versión del trágico 29 de octubre de 2024. Sin embargo el resultado estuvo muy por debajo de lo esperado.
Primero porque Pradas no aportó demasiadas novedades a la investigación. En realidad era algo bastante lógico si pensamos que la exconsellera se encuentra bajo investigación judicial y no puede contradecir la versión que ha dado a la jueza de Catarroja sin incurrir en delito. Pero es que, además, en su entrevista Pradas dio más opiniones que revelaciones. Como cuando afirmó que de haber estado en el lugar de Mazón hubiera suspendido su agenda o que le “extrañaba” que Mazón llamara en “tono jovial”, como se ha afirmado, en su conversación con el alcalde de Utiel.
Pradas aseguró que concede ahora la entrevista porque tiene “ganas de hablar” y porque las víctimas “merecen saber toda la verdad”. También admitió que la dimisión del expresident Carlos Mazón ha influido en su decisión. Pero su defensa señaló de nuevo las cosas que ya se sabían: que había poca información por parte de AEMET y la Confederación Hidrográfica del Júcar, no sólo sobre la cantidad de agua que iba a caer, sino del estado del cauce del Barranco del Poyo, y que estuvo más centrada en la posible rotura de la prensa de Forata.
Retrasos en el Es Alert y debate interno entre mandos
Existen dos temas claves en de la investigación de aquella trágica noche el primero es por qué se tardó tanto en convocar el CECOPI, algo que no explicó Pradas en ningún momento, el otro es el retraso en el envío del Es Alert, donde la exconsellera si que tiene claro a quien señalar.
Y es que Pradas aseguró al programa Salvados que no tuvo conocimiento del mensaje hasta pasadas las 19:00 horas y que el retraso se debió al debate interno que se creó entre el jefe operativo del Consorcio de Bomberos, José Manuel Basset, reticente al envío, y el subdirector de Emergencias, Jorge Suárez, partidario de activar la alerta. “El debate duró unos veinte o veinticinco minutos para fijar el texto y otros veinte para gestionar el envío, porque nunca se había activado antes; debía validarse por dos técnicos y uno no estaba presencialmente”, aseguró una Pradas que considera que ella no debía “poner la balanza” ante dos mandos técnicos enfrentados.
Relación con Mazón: llamadas sin respuesta y falta de comunicación
La otra gran pieza del puzzle en la investigación de la dana es saber por qué el entonces president Carlos Mazón estuvo ilocalizable durante la tragedia. Pradas aportó a este misterio sus experiencias durante una tarde marcada por llamadas sin respuesta y mensajes que afirma que nunca se confirmaron.
La entrevistada aseguró que trató de contactar con Mazón poco antes de las 13:00 sin éxito, y que a partir de ese momento su jefe de gabinete le indicó que informara solo a él porque el presidnet estaba “de actos”. Pradas también afirmó que la llamada clave, la de las 19:10 para advertir del riesgo en Forata y del Es Alert, tampoco fue atendida. Preguntada por la afirmación de Mazón de que tenía el móvil “en la mochila”, Pradas ha confesado que esa explicación “le generó dolor”: “Pensé en las víctimas. Era el peor momento de la tarde”.
Decisiones operativas cuestionadas
En relación con el operativo, Pradas ha subrayado que hubo equipos desplegados en el Magro y en el Poyo, y que los bomberos forestales en este último fueron retirados por orden del Consorcio de Bomberos, una decisión “que no llegó al CECOPI” y que está bajo investigación. También ha apuntado que un ofrecimiento de agentes medioambientales desde Medio Ambiente “no llegó jamás” a Emergencias, pese a que fue dirigido al secretario autonómico Emilio Argüeso, también investigado.
La exconsellera ha rechazado la imagen de “ignorante, pasiva o caótica” que asegura se ha proyectado sobre ella, y ha defendido que hizo “todo lo posible” ante un escenario “apocalíptico”. Sobre su preparación, ha dicho que llevaba solo tres meses en Emergencias, pero que su función era siemplemente ser el representante institucional y confiaba plenamente en “un equipo con más de cien años de experiencia acumulada”.
Además señaló que su intervención en À Punt tras la tragedia estuvo marcada por la falta de sueño, aseguró que llevaba "siete días sin dormir" y que trató de evitarla pero le fue impuesta por Presidencia.
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