Valencia amaneció hoy con una noticia capaz de hacer atragantarse con el café a más de uno: Francisco Camps y Mónica Oltra han anunciado la creación de un nuevo partido político conjunto, Campol, con el que concurrirán a las próximas elecciones autonómicas valencianas. Sí, han leído bien. El ex president del PPCV y la ex vicepresidenta del Consell han decidido "pasar página, pasar pantallas y pasar del pasado", según reza el primer comunicado del flamante proyecto. "Nos hemos perdonado y hemos unido fuerzas frente a los que nos quieren fuera en el PP y Compromís", han señalado.
La presentación tuvo lugar en un escenario cuidadosamente elegido por su carga simbólica: una rotonda entre dos carriles, "porque representa el consenso dinámico", explicó Camps, visiblemente emocionado y con un pin con el logotipo del partido, una mezcla cromática imposible entre el azul y el verde, rematada con una banda naranja "para no dejar a nadie fuera". Oltra, por su parte, apareció con una camiseta en la que podía leerse: Ni rojos ni azules: turquesa valenciano.
El nombre, Campol, surge -según sus fundadores- de la "suma natural de dos trayectorias políticas que parecían paralelas pero estaban destinadas a cruzarse". Camps insistió en que también evoca "campo, pueblo y cercanía", mientras Oltra añadió que "pol" es de política, pero también de poliamor ideológico, un concepto que, aseguró, "encaja muy bien con los tiempos líquidos".
El programa electoral de Campol promete ser tan sorprendente como la alianza. Entre sus primeras propuestas destacan la creación de una Conselleria de Reconciliación Emocional, la implantación del "esmorzaret institucional" como herramienta oficial de negociación política y la obligatoriedad de empezar todos los plenos con una ronda de respiración consciente. "Si respiramos juntos, legislamos mejor", afirmó Oltra, asentida por Camps, que añadió: "Y si legislamos mejor, respiramos más tranquilos".
En materia económica, Campol propone una fórmula inédita: bajar y subir impuestos "según el día de la semana y el estado de ánimo colectivo", que se medirá mediante encuestas diarias y un termómetro gigante en la Plaça de la Mare de Déu. En educación, el partido apuesta por una asignatura troncal llamada Historia de nuestras contradicciones, con Camps y Oltra como casos prácticos.
Las reacciones no se han hecho esperar. Desde el resto de partidos, el anuncio ha sido recibido con una mezcla de estupor, memes y consultas urgentes a hemerotecas. Las redes sociales, mientras tanto, han bautizado ya a la formación como "el crossover que nadie pidió pero que todos miran".
Ambos líderes han querido dejar claro que Campol "no es un experimento", sino "un acto de valentía política y humor democrático". "Si hemos sido capaces de hacer esto", concluyó Camps, "los valencianos somos capaces de cualquier cosa". Oltra remató con una sonrisa: "Incluida creernos esta noticia".
Porque sí: inocentada.