Ante esta situación
extraordinaria, las aulas de los centros educativos tuvieron que cambiar su
realidad de manera vertiginosa e inmediata. Entre los docentes surgió una gran
incertidumbre sobre cómo afrontar este nuevo reto. Desde nuestro centro, el CEIP
Alfonso X El Sabio de Requena, tuvimos presente desde el primer momento que
nuestra función no es sólo proporcionar tareas sino que debemos acompañar en el
proceso de aprendizaje, tranquilizar a las familias y educar en las emociones.
A la incertidumbre se añadía esta
pregunta: ¿cómo aunar esos objetivos usando medios digitales?
Antes de conocer el Plan Mulan tuvimos
que dar una respuesta y activar medidas que garantizaran la continuidad del
aprendizaje, sin que ello supusiera un desconcierto
para las familias.
La página web y el correo electrónico
han sido las herramientas clave para ello.
A través de la página web, hemos
aportado tareas planificadas por niveles, con carácter voluntario para respetar
las circunstancias de cada familia. Aquí se nos planteó la duda de cómo podían
vivir las familias esta situación. Por ello, siempre hemos transmitido la
adecuación de las tareas a las rutinas de cada casa.
A través del correo electrónico, las familias hacen fotos de las tareas y las envían a los maestros/as para que realicemos ese seguimiento del trabajo, interés y esfuerzo del alumno/a.
Son dos herramientas digitales que las
familias ya usaban con facilidad y no suponían una preocupación más en estos
tiempos tan difíciles.
Pero a la publicación y seguimiento de
las tareas se ha sumado algo esencial: la educación emocional. A la educación a
distancia le falta ese factor humano, por lo que la competencia emocional la
hemos desarrollado educando desde el corazón y haciendo públicos nuestros
sentimientos e incluso nuestras casas. Los niños/as saben que sus profes
seguimos ahí, que les estamos esperando con los brazos abiertos y que les
echamos mucho de menos.
Les hemos llamado por teléfono con nuestros móviles personales,
hemos grabado vídeos y mensajes de ánimo y les hemos propuesto actividades para
motivarles. La celebración de algunos días especiales nos lo ha facilitado en ese sentido. A través del correo
electrónico, las familias nos han enviado vídeos practicando deporte para el
Día del Deporte, fotos de manualidades de sus familias para el Día de las
Familias o fotos con el arco iris para recordar que todo irá bien.
Todo ello, haciendo uso de nuestro
canal de Youtube, la página web del centro y el Canal Telegram.
En cuanto a las pocas familias que no
tienen acceso a estas plataformas, hemos realizado un seguimiento por teléfono
y una entrega directa de tareas para que esa
brecha digital no se convirtiera también en una brecha educativa.
No obstante, conforme la situación
avanzaba, los docentes hemos querido ampliar el uso de las herramientas digitales
y hemos encontrado ciertas dificultades. Con el Plan Mulan puesto en
funcionamiento, la plataforma Aules no podía ser una realidad en Primaria y cuando lo
fue, era demasiado tarde para presentar esa plataforma a familias y docentes.
En cuanto a la plataforma WebEx, los docentes realizan videoconferencias
grupales semanales en las que la conexión del alumnado depende de la
competencia digital de las familias.
Todas estas dificultades encontradas
hacen palpable que los centros educativos necesitan un plan TIC establecido para alumnado y
profesorado con el uso de las plataformas de nuestra
administración. Pero también debe incluir
formación en otras herramientas digitales que ofrecen un sinfín de
posibilidades.
Esta situación marcará un antes y un
después en nuestra práctica docente y en el proceso de aprendizaje de los
alumnos/as. Las oportunidades digitales se han hecho visibles y pueden mejorar
la educación.