Ahora que mi madre ya no está entre nosotros, me surge el deber moral de mostrar mi más sincero agradecimiento y mi profundo reconocimiento por la labor prestada por una fundación excepcional: la Fundación Instituto Valenciano Oncología (FIVO)
Podéis imaginar que, como todas las familias que tenemos contacto directo con el Instituto valenciano de oncología, o estamos enfrentándonos, o nos hemos enfrentado a una temible y terrible enfermedad : el cáncer. Pues en este sentido, quisiera manifestar que este Instituto es la plasmación integral de lo que significa excepcionalidad profesional y excelencia en el trato. Ha sido un corto periodo de tiempo en el que mi madre y toda la familia hemos estado siendo tratados, pero de sobra para llegar a percibir directamente la inigualable calidad profesional, la vocación de servicio, y el tratamiento humano de todos y cada uno de los profesionales con los que hemos tenido la suerte de contactar.
Permitid que resalte, especialmente, la labor de cinco profesionales con los que hemos tenido contacto más estrecho durante estos meses:
1. El doctor Arribas, Leoncio Arribas, jefe del servicio de radioterapia, y el doctor García Fadrique, Alfonso. Ellos fueron los primeros en tratar a mi madre, a los cuales agradezco el modo de abordar la situación, la claridad en la exposición de la misma y la sensibilidad a la hora de transmitirla. Muchas gracias doctores.
2. Al servicio de atención domiciliaria, a todos , por su disponibilidad, por su amabilidad y por su eficacia. Y entre todos ellos quisiera destacar el nombre de la doctora Bragado, Laura Bragado. Mi madre sido toda su vida una mujer de recio carácter, poco dada a cumplidos y lisonjas. Pues bien, cada vez que la doctora Bragado acudía al domicilio de mi madre, se iluminaba la cara, y con el respeto que siempre ha tenido hacia los demás, la trataba, como no podía ser de otro modo de usted, a pesar de la abismal diferencia de edad, pero
terminaba siempre con la palabra "bonita", y cada vez que se iba la doctora preguntaba: "¿Qué te ha dicho?", "qué buena doctora es esta chica" . Es un
pequeño detalle, pero quienes han conocido a mi madre saben muy bien lo que significa viniendo de ella. Muchas gracias doctora Bragado por la exquisitez de trato a mi madre y por la claridad en nuestras conversaciones para entender la evolución y el momento preciso en el que cada decisión debía ser tomada .
3. Al doctor Vicente Ruiz Cordero, que supervisó los dos ingresos hospitalarios que mi madre tuvo que afrontar y que estuvo con nosotros hasta el momento final. Gracias doctor por hacernos llegar, sin atisbo de duda, la situación real en cada momento, y la opciones existentes. Y gracias, especialmente por el modo de explicarnos todas y cada una de ellas sin sugerir, ni mínimamente, ninguna, pero mostrándonos la información precisa para que la familia pudiéramos decidir sin atisbo de duda. Gracias
4. Y dejo para el final, ex profeso, a una persona, sin la cual todo este proceso habría sido mucho más difícil de sobrellevar, Mar Beltrán. Mar nos guió, desde el primer momento en todas y cada una de las gestiones que hemos tenido que
realizar aún sin haber tenido tiempo de digerir la realidad del diagnóstico, Nos ha acompañado y guiado con una disposición y una amabilidad fuera de lo común. Todos los que nos hemos encontrado en situaciones similares valoramos especialmente la cercanía de alguien que te entiende, y que te facilita al máximo las cosas con la mejor de las sonrisas, y en nuestro caso esta persona ha sido Mar. Gracias Mar por darnos la oportunidad de conocerte, por guiarnos, y por ayudarnos más allá que tu deber en el inicio de este difícil proceso, y hasta el final.
Termino dirigiéndome a las Instituciones y a los donantes de esta magnífica fundación diciéndoles, no como testigo de referencia, sino como testigo directo de primera mano, que no tengan la más mínima duda de que cada euro que se invierte en esta fundación revierte con creces, infinitamente, en toda la sociedad. Muchísimas gracias por ese esfuerzo económico. Ánimo y continúen con esta encomiable labor.