"Se dice que nadie es imprescindible. Sin embargo, hay personas que sí lo son.
Una de ellas, Marga, fundadora de El Refugio de Tula, una protectora de animales que empezó a sembrar compasión cuando la gente todavía pensaba que un perro en la calle con un chusco de pan vivía bien.
Marga y Jose, su compañero, desde hace varias décadas han dedicado todo su tiempo y sus recursos a cuidar de los más indefensos, los animales. Siempre han estado ahí para ellos, pese a todo.
Ayer Marga nos dejó, dejando el vacío irreemplazable que sólo las personas buenas, aquellas cuyo objetivo es hacer de éste un mundo mejor, sin esperar nada a cambio, dejan.
Marga ha sido referente, inspiración y maestra para muchas de las personas que tratamos de ayudar a los animales.
Ahora, seguro que está siendo recibida al otro lado del arco iris con los honores que merece, por todos aquellos quienes encontraron en ella un hogar, paz y amor.
Se te va a echar mucho de menos. Muchas gracias por todo, Marga.
Marga se va dejando en el refugio muchos animales que necesitan ayuda. Ahora más que nunca. No les olvidemos."