El eclipse solar total que se podrá observar en España el próximo 12 de agosto tendrá un fuerte impacto económico en las zonas rurales por las que atraviesa. En el caso de la Comunitat Valenciana, se estima que generará más de 130 millones de euros, dentro de un impacto global de 362 millones en todo el país.
Así lo recoge un informe elaborado por la consultora AFI para la plataforma Airbnb, que calcula además la llegada de unos 327.000 viajeros adicionales durante este fenómeno astronómico.
Un impulso al turismo rural y al astroturismo
El estudio destaca que este eclipse, junto a los previstos para 2027 y 2028 —el denominado “trío ibérico”—, podría atraer a más de un millón de turistas y generar más de 1.300 millones de euros adicionales, consolidando a España como destino de referencia en astroturismo.
El impacto se concentrará especialmente en áreas rurales, como es el caso de las comarcas valencianas de La Serranía o el Rincón de Ademuz, donde la visibilidad del eclipse será total. En estas zonas, las reservas de alojamiento ya multiplican por 4,5 las registradas en el mismo periodo del año pasado, y se han triplicado respecto a municipios cercanos donde el fenómeno no se verá en su totalidad.
Comercio, hostelería y empleo
Del impacto directo previsto para este año, el comercio y la hostelería absorberán cerca de un tercio del gasto (123 millones de euros), mientras que el ocio generará alrededor de 90 millones.
Además, el eclipse tendrá efectos indirectos relevantes: se estima una recaudación fiscal de 146 millones de euros, un impacto total de 421 millones en valor añadido bruto y la creación de unos 7.300 empleos en el conjunto de España.
La Comunitat Valenciana, a la cabeza
La Comunitat Valenciana será el territorio con mayor impacto económico, por delante de Madrid, Castilla y León, Aragón, Galicia y el País Vasco.
El informe subraya también el peso del turismo internacional, que en muchas comunidades superará el 80% del gasto total, especialmente en zonas rurales con una oferta de alojamiento limitada.
De hecho, cerca del 47% de los municipios rurales situados en el corredor del eclipse no podrá cubrir toda la demanda, lo que dejará a unos 47.500 viajeros sin alojamiento adecuado.
Falta de plazas y petición de flexibilidad
Ante esta situación, desde Airbnb señalan la necesidad de adoptar medidas excepcionales para facilitar la acogida de visitantes, como flexibilizar temporalmente la regulación de los alquileres turísticos en zonas rurales o agilizar los trámites administrativos.
La plataforma también propone apoyar a los propietarios rurales que quieran incorporarse al mercado turístico y facilitar el acceso a financiación para proyectos vinculados a la digitalización, la sostenibilidad y la integración en la economía local.
El eclipse del 12 de agosto se perfila así no solo como un fenómeno astronómico de gran interés, sino también como una oportunidad económica para territorios habitualmente fuera de los grandes circuitos turísticos.