El municipio de Casas Bajas, en la comarca del Rincón de Ademuz, ha cerrado con una alta participación el Mes de la Reserva de la Biosfera del Alto Turia, una iniciativa que durante todo abril ha llenado la localidad de actividades centradas en la educación ambiental y la sostenibilidad.
El alcalde, Pablo Escribano, ha valorado de forma muy positiva la acogida del programa, destacando la implicación vecinal y el objetivo de trasladar a la práctica el reconocimiento del territorio como Reserva de la Biosfera, declarado por la UNESCO en 2019.
“Se trata de pasar de la teoría a los hechos”, ha señalado el primer edil, quien ha incidido en la importancia de que la población no solo conozca este distintivo, sino que también perciba sus beneficios en el día a día.
Formación y sostenibilidad en clave local
La programación ha incluido charlas, talleres, paseos medioambientales y sesiones formativas sobre cuestiones como el autoconsumo energético, el ahorro en la factura eléctrica o el uso de herramientas digitales para el desarrollo rural.
Estas actividades han servido para acercar conceptos clave de sostenibilidad a la población y fomentar su implicación en la conservación del entorno natural.
Apoyo institucional y fondos europeos
El proyecto ha sido posible gracias a una subvención de la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica, financiada con fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Desde el Ayuntamiento han subrayado la importancia de estas ayudas para los municipios rurales, a los que consideran “custodios medioambientales” del territorio.
En este sentido, el Consistorio confía en que estas líneas de financiación continúen en el futuro para reforzar la divulgación y protección de un entorno que cuenta con uno de los máximos reconocimientos ambientales a nivel internacional.