Las últimas cuatro décadas han sido clave en el desarrollo de una alianza estratégica entre el Ayuntamiento de Benidorm y Veolia. Este trabajo conjunto ha permitido transformar un municipio que arrastraba graves problemas históricos de desabastecimiento en un referente internacional de sostenibilidad para otros destinos turísticos. En este modelo de éxito, la gestión del agua ha actuado como una infraestructura invisible pero vital para el desarrollo de la ciudad.
El pilar de esta transformación ha sido una visión preventiva y de innovación tecnológica constante, huyendo de la precarización de las instalaciones. De hecho, en los últimos 20 años se han invertido más de 45 millones de euros en el desarrollo del ciclo del agua. De esta cantidad, más de 21 millones se han destinado a optimizar las redes de agua potable, 13 millones a los 120 kilómetros de alcantarillado y 8 millones a infraestructuras de pluviales. Este esfuerzo técnico y económico cuenta con el soporte de Hubgrade, el primer centro de digitalización del ciclo del agua en España, que sitúa la eficiencia hídrica de Benidorm muy por encima de la media.
Veolia, un actor social en el municipio
A la par de su labor técnica, Veolia se ha integrado como un actor social en el municipio a través de alianzas con entidades como Cruz Roja y el impulso al empleo joven y verde con programas de FP Dual en gestión del agua.
"Celebrar 40 años de servicio en Benidorm es constatar cómo la inversión permanente y gradual ha sido la verdadera columna vertebral de esta ciudad", explica Ciriaco Clemente, gerente de Veolia en Benidorm, quien remarca que "hemos logrado una eficiencia técnica inmejorable protegiendo nuestro entorno, pero nuestro gran reto ahora es mirar hacia adelante y anticiparnos a las necesidades de las próximas décadas".
El gran reto del futuro: adaptación climática
Lejos de la autocomplacencia, Veolia y el consistorio ya despliegan una hoja de ruta centrada en la resiliencia integral. Los modelos científicos alertan de que las sequías serán cada vez más severas y duraderas, mientras que los episodios de lluvias torrenciales y las DANAs han aumentado un 15% en la zona. Ante este escenario de estrés hídrico estructural, la adaptación ya se plantea como una prioridad de supervivencia urbana.
Para blindar la seguridad del destino, la estrategia de futuro se articula en torno a tres grandes ejes:
-
Recursos alternativos (Reutilización y desalación): El objetivo es independizar a la ciudad de la falta de lluvias diversificando las fuentes de suministro. En este ámbito destaca el Plan Director de Agua Regenerada para Usos Urbanos, un proyecto estratégico a largo plazo que contempla una inversión de más de 25 millones de euros. Esta infraestructura permitirá aprovechar hasta 2 Hm³ anuales de agua reutilizada (cuyas primeras obras ya concluyen en Poniente) y servirá también para la prevención y extinción de incendios forestales en zonas como el Parque el Moralet. Este recurso, sumado al apoyo comarcal a la desalación, reducirá drásticamente la vulnerabilidad local.
-
Infraestructuras resilientes: El diseño hidráulico del futuro se dimensionará para soportar escenarios meteorológicos extremos y cumplir con las normativas europeas, como la nueva Directiva sobre el Tratamiento de Aguas Residuales Urbanas. Para ello, se potenciarán las soluciones basadas en la naturaleza para mitigar riesgos y hacer un entorno más amable para el ciudadano.
-
Inteligencia Artificial: La tecnología dará un salto exponencial a través del centro de operaciones Hubgrade. Se implementarán plataformas de análisis predictivo e Inteligencia Artificial para monitorizar la red de forma constante, lo que permitirá anticiparse a las incidencias antes de que ocurran y gestionar la demanda de forma dinámica durante los picos turísticos del verano.
"Los destinos turísticos que quieran seguir siendo referencia en el futuro están obligados a ser sostenibles; no es una opción, es pura supervivencia. Con el impulso a la Inteligencia Artificial, el desarrollo del Plan Director de Agua Regenerada y la firme integración de recursos alternativos estamos construyendo un Benidorm preparado, seguro e invulnerable frente al cambio climático para las próximas décadas", concluye Ciriaco Clemente.