Centenares de vecinos de Dolores, en la comarca alicantina de la Vega Baja, se han concentrado este sábado por la tarde a las puertas del ayuntamiento para guardar un minuto de silencio y mostrar su rechazo al crimen machista ocurrido horas antes en una vivienda de la casa cuartel de la Guardia Civil del municipio.
El acto, cargado de emoción y silencio, ha estado presidido por la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé; el subdelegado del Gobierno en Alicante, Manuel Pineda; el alcalde de Dolores, Joaquín Hernández; la responsable de violencia de género de la Subdelegación, Eva Montesinos; y el jefe de la Comandancia de la Guardia Civil, Francisco Poyato.
Un pueblo “en shock”
La concentración se ha celebrado después de un pleno municipal extraordinario en el que los trece concejales del Ayuntamiento han respaldado un manifiesto institucional para trasladar el dolor y la solidaridad del municipio con la familia y el entorno de las víctimas.
La investigación apunta a que el guardia civil, de 55 años, habría asesinado presuntamente a su mujer, Marisol, de 51 años, y al hijo de ambos, Alberto, de 24, antes de suicidarse.
El alcalde de Dolores ha explicado que la familia residía en la localidad desde 1996 y era muy conocida entre los vecinos.
“Estamos estupefactos y en shock”, ha reconocido Joaquín Hernández durante el acto.
La mujer asesinada trabajaba además como conductora de autobús escolar, por lo que era una persona muy conocida en el municipio.
Tres días de luto oficial
El Ayuntamiento de Dolores ha decretado tres días de luto oficial y ha suspendido todas las actividades festivas programadas durante el fin de semana por los “terribles hechos ocurridos hoy en el municipio”.
La Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género mantiene abierta la investigación del caso como un presunto crimen machista.