Un perro perteneciente a una raza calificada como potencialmente peligrosa (PPP) protagonizó el pasado viernes un grave incidente en Elda, que se saldó con cuatro personas heridas de diversa consideración. Entre las víctimas se encuentra una mujer de 51 años a la que el animal le arrancó parte de la oreja izquierda de un mordisco, así como una abuela, su hija y su nieto de 4 años, quienes sufrieron lesiones de carácter leve.
Según han confirmado fuentes policiales, el suceso se registró alrededor de las 17:30 horas en la calle Pitágoras, una zona ubicada a las afueras del municipio eldense. Los primeros indicios apuntan a que el can transitaba por la vía pública presuntamente suelto y sin el bozal reglamentario en el momento en que se desencadenó la agresión. El animal era conducido en ese instante por la mujer de 51 años, quien ejercía de paseadora pero no es la propietaria legal del perro.
Por causas que aún están siendo investigadas por las fuerzas de seguridad, el perro arremetió en primer lugar contra tres miembros de una misma familia que caminaban por la zona: una mujer de 44 años (la abuela), su hija de 24 y el menor de 4 años.
Las dos adultas presentaron lesiones localizadas en el antebrazo izquierdo, mientras que el niño sufrió heridas y contusiones en ambos hombros, las nalgas y la espalda. Fuentes policiales han precisado que, en el caso del menor, todavía está por determinar si las lesiones fueron consecuencia directa de mordeduras o si se produjeron por erosiones tras ser derribado y empujado por el animal.
Traslado hospitalario y reconstrucción quirúrgica
La peor parte de la agresión la sufrió la mujer que paseaba al perro. Tras intentar controlar la situación, el animal la atacó directamente en el rostro, provocándole la amputación parcial del pabellón auditivo izquierdo.
Hasta el lugar de los hechos se desplazaron los servicios de emergencias y efectivos policiales. La paseadora fue evacuada de urgencia al Hospital General Universitario Doctor Balmis de Alicante, donde ingresó para ser intervenida por especialistas con el fin de proceder a la reconstrucción quirúrgica de la oreja. Por su parte, la abuela, la madre y el niño fueron trasladados al Hospital General Universitario de Elda, donde recibieron asistencia médica ambulatoria para curar sus heridas y, tras comprobarse que su estado no revestía gravedad, recibieron el alta hospitalaria.