Castelldefels ha acogido la jornada “20 años de acción climática local”, organizada por la Red Española de Ciudades por el Clima de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), un encuentro que ha reunido a responsables municipales de toda España para analizar los retos de la adaptación al cambio climático.
En este contexto, la alcaldesa de Benicàssim, Susana Marqués, ha participado en la mesa redonda “Adaptación de las ciudades al cambio climático”, junto a los alcaldes de Rota, José Javier Ruiz, y de Vedra, Carlos Martínez.
Durante su exposición, centrada en los riesgos de inundaciones en los municipios, la alcaldesa de Benicàssim ha destacado la importancia de la cooperación institucional para hacer frente a los nuevos desafíos climáticos. “La adaptación al cambio climático requiere de una comunicación constante y una coordinación permanente entre administraciones”, afirmó.
Marqués subrayó que los fenómenos meteorológicos extremos ya no pueden considerarse episodios excepcionales, sino que forman parte de una nueva realidad climática que obliga a adoptar medidas firmes y coordinadas. En este sentido, reclamó un mantenimiento continuo de las infraestructuras hídricas y la puesta en marcha de planes de inversión a medio y largo plazo que permitan reforzar la seguridad de los municipios.
La alcaldesa recordó que Benicàssim presenta una especial vulnerabilidad frente a las inundaciones debido a su ubicación en el litoral mediterráneo y a la presencia de cinco barrancos y cauces naturales que atraviesan el término municipal hasta desembocar en el mar. Según explicó, estos elementos pueden provocar importantes acumulaciones de agua en muy poco tiempo durante episodios de lluvias intensas.
Asimismo, destacó que el Ayuntamiento está desarrollando una estrategia integral de adaptación y resiliencia urbana que contempla actuaciones de contención de aguas, sistemas de drenaje sostenible y medidas de planificación climática. Todo ello, señaló, debe complementarse con el avance en los objetivos de reducción de emisiones y con la implicación conjunta de administraciones y ciudadanía.
“La adaptación al cambio climático ya no es una opción, sino una obligación. Debemos planificar inversiones, ejecutar infraestructuras hídricas y diseñar ciudades más seguras, resilientes y preparadas”, concluyó Marqués.