La Policía Nacional ha desmantelado el laboratorio clandestino de anabolizantes y hormonas más activo en Europa, liderado por un joven sin ninguna formación científica. Desde una vivienda de Valdepeñas (Ciudad Real) producía 1.000 kilos al año de sustancias prohibidas que distribuía sin control a particulares, gimnasios o tiendas de dietética de Ciudad Real, Cádiz, Almería, Castellón y Málaga.
Sergio, de entre veinte y treinta años, era el jefe de este suculento negocio cuyos beneficios invertía en criptomonedas y que él mismo había montado hacía al menos tres años. Su volumen había ido en aumento hasta el punto de que pensaba mudarse a Portugal para continuar con la expansión de la producción de anabolizantes.