¿Hay que tributar por las ganancias que obtengamos jugando acasinos online?
Llega el mes de abril y con él llega otra vez la campaña delImpuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, más conocido por sus siglas IRPFo simplemente “la renta”.Y con su llega siempre surge la misma pregunta. ¿Hande pagar impuestos mis ganancias en el juego online?
DOS ERRORES MUY COMUNES
Por norma general la respuesta es sí. Las ganancias en eljuego se consideran incrementos de patrimonio y por lo tantotributan ante Hacienda. Hay excepciones, que detallaremos acontinuación., pero antes vamos a desmontar dos creencias muy extendidas y quepueden darnos algún que otro susto si les hacemos caso.
Las tecnologías de comunicación han hecho accesible el juegoa personas en todo el mundo. No es que ya no haga falta desplazarse hasta unedificio para poder disfrutar de la emoción del juego, ni que hayandesaparecido esas limitaciones que eran los horarios, sino que avances como el casino conBizum han logrado que las ganancias se pueda retirar de formainstantánea a nuestra cuenta.
Y esta es la primera creencia que tenemos que desterrar: lasganancias no cobradas no están exentas de impuestos. Aunque el dineroesté en la cuenta de tu casino siguen siendo tuyas, así pues tributan cuando seganan y no cuando se retiran y entran en nuestro banco.
El otro error es que el hecho de que ya no haya fronteraspara poder jugar ha hecho creer a muchas personas que sus ganancias han detributar acorde a la legislación aplicable en el país donde se encuentre lasede social del casino. Sin embargo la legislación se ha modernizado también yen realidad se aplica a los usuarios la fiscalidad donde residen. Así que estédonde esté tu casa de juego pagarás como español si resides en España.
CUÁNDO NO SE PAGA
Como decíamos internet ha democratizado el juego. Gracias alos avances tecnológicos cualquiera puede disfrutar de esta diversiónmilenaria. Si en el siglo pasado la ruleta o el baccara eran cosas reservadas amillonarios, en nuestra época para una noche de casino10 euros son más que suficientes.
Este hecho, aunque no lo parezca, está ligado también a la fiscalidad,porque (a diferencia de lo que pasa con impuestos como el IVA) el IRPF es un impuestoprogresivo, lo que supone que no sólo se paga más cuanto más se tiene sinoque hay un límite en el que no hay que pagar nada, o ni siquiera hay que declarar.
Lo primero que tienes que entender es que no vas a pagarimpuestos por cada apuesta o jugada ganadora, sino que vas a pagar por el beneficiototal del año ya que ha supuesto un incremento de tu patrimonio. Es decirque hay que restar lo que se ha ganado y lo que se ha perdido durante el año.
Si trabajas y además has ganado en el juego, tributarás tusganancias si entre lo ganado y lo perdido has ingresado más de 1.000 euros.Por lo que todo lo que esté por debajo estará libre de impuestos. Todoesto claro si por tu trabajo excedes los 22.000 euros que suponen la obligaciónhacer la declaración.
Sin embargo si tus únicos ingresos este año han sido por eljuego no tendrás que pagar nada si entre ganancias y pérdidas has ingresadomenos de 1.600 euros.
En cualquier caso la declaración es un trámite importantecon muchas variables según en que parte del país residas por lo que siempre esrecomendable consultar a expertos acreditados antes de presentar sudeclaración.