Hay personas que dejan una huella imborrable en este bonito camino llamado vida, y hoy quiero poner en valor a una de ellas: una mujer comprometida con la gestión eficaz de la sanidad valenciana, que ha ocupado direcciones de gestión y económicas, así como subdirecciones generales, con todos los presidentes de la Generalitat Valenciana: Joan Lerma, Eduardo Zaplana, José Luis Olivas, Francisco Camps, Alberto Fabra, Ximo Puig, Carlos Mazón y el actual Juanfran Pérez Llorca. Me refiero a Juana Belmar López.
Juani, como la llamamos todos los que la queremos, ha estado en los equipos directivos de la Conselleria de Sanidad desde la época de Joaquín Colomer, Joaquín Farnós, José Emilio Cervera, Serafín Castellano, Vicente Rambla, Rafael Blasco, Manuel Cervera, Luis Rosado, Manuel Llombart, Carmen Montón, Ana Barceló, Miguel Mínguez y el actual Marciano Gómez, que como ella son de Cuenca, nobles y con sentido común.
El 7 de mayo de 2026 será un día difícil de olvidar para Juani. Allí nos congregamos la gran familia profesional de la Conselleria de Sanidad, que, como dijo Pedro López, demuestra que “lo importante es el equipo”. Y quien suscribe va a intentar relatar lo que vivió y sintió en esa comida homenaje a Juani, reflejo de que los técnicos, tanto económicos como asistenciales, aportamos serenidad, tranquilidad y trabajo por encima de otros intereses.
Buscamos poner en valor las políticas sanitarias que nos van marcando cada conseller y sus equipos, desde un trabajo destinado a las personas, a los pacientes. Como expresó Juani Belmar en sus palabras:
“Gracias por sacar adelante el día a día. A los que ya estén jubilados, enhorabuena; yo me uno a este gran grupo. Y a los que no, quiero transmitiros un mensaje muy especial: la tarea de gestionar la sanidad es cada vez más compleja y la exigencia es mayor, pero se necesitan profesionales con compromiso y verdadera vocación de servicio.
La sanidad es un tesoro que tenemos que proteger y cuidar. Cada uno de vosotros marca la diferencia en la vida de los pacientes y de los propios compañeros. La vocación se refleja en gestos pequeños, en la empatía, en la capacidad para escuchar y en el esfuerzo constante por mejorar.
Es en los momentos difíciles, por ejemplo en la DANA, donde se demuestra el valor del trabajo en equipo y la importancia de servir a los ciudadanos, que es para lo que nos pagan y para lo que estamos. No olvidéis nunca que vuestra labor tiene un impacto directo y profundo sobre la vida de las personas y que la sanidad pública necesita de vuestro compromiso, entrega y pasión para seguir siendo humana y excelente.
Si alguna vez no he escuchado lo suficiente, no era falta de interés, os lo prometo; es, a veces, falta de tiempo. Sabéis que vamos siempre corriendo. Perdonadme. Y desde luego me llevo en mi corazón cada momento que he compartido con vosotros. Solamente me vienen mensajes buenos. Muchísimas gracias por todo”.
En un ejercicio de memoria voy a intentar citar a la mayoría de las personas que vi, disculpándome de antemano si me dejo a alguien, porque los años ya no perdonan.

Juani estaba acompañada por su marido, también siempre dedicado a la gestión pública, aunque en otra administración; sus hijos, y especialmente su hija, feliz inmortalizando momentos con su móvil. También estaba su nieto, sonriente y feliz. Cuando crezca sabrá que vivió un día importante en la vida de su abuela y que ella lo disfrutó de una manera muy especial.
Carmen de Rosa, con toda una vida dedicada a lo público, recordaba aquellos primeros años en el Ayuntamiento de Valencia, en el desaparecido edificio de la Avenida de Aragón.
El restaurante del Ateneo Mercantil de Valencia me llevó a pensar que Juani nos había hecho un gran regalo reuniéndonos a todos, además de la vela con la que nos obsequió y en la que podía leerse: “Nada habría sido igual sin ti”.
En la mesa principal, donde le entregaron flores y regalos y donde Pedro López ejerció de maestro de ceremonias, acompañaban a Juani Amparo Pinazo Gamir, Asunción Perales Marín, Begoña Comendador, Diego Castell, Rosario Alfonso, Julia Calabuig y Joaquín Andani Cervera, acompañado por su antecesor, Álvaro Cuadrado.
De su paso por el Departamento de Salud Valencia Clínico-Malvarrosa acudieron numerosos compañeros y amigos. También estuvieron presentes gerentes, directores económicos, responsables de personal, contratación, informática, prevención de riesgos laborales y otros muchos profesionales que han compartido décadas de trabajo y vocación de servicio público junto a Juani.
La buena convivencia entre funcionarios y estatutarios en la Conselleria de Sanidad quedó reflejada en las distintas mesas repartidas por el salón, con profesionales de infraestructuras, mantenimiento, gestión económica, contratación, alta tecnología, proyectos europeos y salud pública. Muchos de ellos han compartido con Juani años de esfuerzo silencioso para que el sistema sanitario valenciano siga funcionando con eficacia.
Entre los asistentes también se encontraban directores económicos de hospitales y departamentos de salud de toda la Comunitat Valenciana, llegados desde Valencia, Castellón y Alicante. Todos coincidían en el respeto, el cariño y la admiración hacia una profesional que ha sabido unir capacidad técnica, humanidad y compromiso.
La mesa que compartí fue un auténtico lujo. Estuve acompañado por grandes referentes de la sanidad valenciana como Luis Ibáñez y Rafa Peset, junto a otros históricos gestores sanitarios con los que siempre se aprende.
Durante el cóctel previo a la comida pude reencontrarme con antiguos compañeros de las áreas de salud 9 y 10, donde Juani comenzó su andadura en la sanidad pública. Aquella mesa me trajo muchísimos recuerdos y conversaciones sobre una etapa profesional intensa, llena de aprendizaje y compañerismo.
Hubo también una mesa especialmente significativa para Juani, integrada por funcionarios y colaboradores que han trabajado codo con codo con ella en su día a día y que se implicaron especialmente para que este homenaje fuera un éxito. Un reflejo del cariño que ha sabido sembrar durante toda su trayectoria.
Y dejo para el final una mesa con mucha enjundia para Juani: la de aquellas personas que estuvieron junto a ella desde los comienzos, quienes la animaron a preparar oposiciones, quienes compartieron décadas de servicio público y quienes han sido auténticos compañeros de viaje en la función pública valenciana.
Sobresaliendo entre todos estaba el siempre elegante Pepe Conesa, recordando junto a otros compañeros aquellas comidas y vivencias compartidas con Juani a lo largo de tantos años.
Gracias, Juani, por tanto. Feliz jubilación a partir del 24 de mayo. Y, como tú misma dijiste, junto a Marciano, Pedro y todo el equipo, esta gran familia seguirá trabajando con compromiso, entrega y pasión por las personas para que la sanidad pública siga siendo humana y excelente. Enhorabuena.
Por Francisco Celdrán Martínez, director de Revista EOS