Los socialistas valencianos deben buscar un nuevo liderazgo para tratar de recuperar el poder institucional perdido en las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2023. Frente a la candidata de Ferraz y de Pedro Sánchez, hay otros dos líderes que se postulan, Soler y Bielsa. De momento, Diana Morant cuenta con la mayoría de apoyo de los lermistas y los más afines a Ximo Puig, mientras Alejandro Soler contaría en estos momentos con el respaldo de José Luis Ábalos -quien controla un 10% aproximadamente de la militancia del PSPV-PSOE- y tiene una potente estructura en la provincia de Alicante, con un aliado que genera división de opiniones como es el histórico Ángel Franco en la capital alicantina. Bielsa, por su parte, tiene a su lado a importantes alcaldes en capitales de comarca y ciudades grandes, pero su peso es testimonial en las provincias de Alicante y Castellón.
Bartolomé Nofuentes y el grupo 3.0 todavía no ha decidido a quién apoyará en caso de presentarse los tres candidatos. En los últimos tiempos estuvieron al lado de Ximo Puig, pero la partida de 'Juego de Tronos' comienza de cero. Lo mismo sucede con Ábalos, quien fuera mano derecha de Pedro Sánchez, después expulsado de ministro y número dos del partido y recuperado en las elecciones generales. En principio está con Soler, pero si alguien ha sabido negociar, pactar y resituarse en la historia del socialismo valenciano ese es José Luis Ábalos Meco. Éste cuenta con un lugarteniente poderoso en La Ribera Baixa, el alcalde de Almussafes, Toni González, quien cuenta con una agrupación de más de 400 afiliados, que serán decisivos en la elección del próximo secretario o secretaria general del PSPV-PSOE.
Entre los históricos, aunque sea de manera simbólica, se encuentra Ciprià Císcar, quien fuera número dos del partido a nivel federal con Felipe González. Estará al lado de Diana Morant si ésta es la candidata de Ferraz. Como Joan Lerma y Ximo Puig.
De los tres candidatos tampoco se descarta que finalmente queden dos. Eso pasaría por una integración, por ejemplo, de Alejandro Soler en la candidatura de Diana Morant, dejando el poder provincial a Soler en Alicante y ofreciéndole una cuota en la nueva dirección nacional. En ese supuesto estaría por ver si Bielsa finalmente hiciera lo propio, cediendo a los deseos de Pedro Sánchez y del secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, quien ha visitado más la provincia de Alicante en las últimas semanas que un jubilado inglés Benidorm durante toda su vida. En ese caso, Diana Morant sería la nueva líder con una dirección que integraría a todas las familias y se repartiría el poder orgánico. En este caso, tanto Bielsa como Soler esperarían al resultado en las elecciones autonómicas de 2027 para intentarlo.
Pero la militancia socialista valenciana que tiene que ir a votar los días 23 y 24 de marzo ha demostrado a lo largo de la historia del PSPV-PSOE varias cuestiones a tener en cuenta:
1. Un candidato impuesto a fuego y sangre puede generar un rechazo que acabe en derrota.
2. Hay deseos claros de una renovación profunda en el PSPV-PSOE, la convicción de la necesidad de nuevos liderazgos y de dar paso a nuevas generaciones e ideas.
3. En cualquier caso, sólo un PSPV-PSOE que salga cohesionado tras el congreso extraordinario, lo que pasa por la integración de todas las corrientes y familias -como hizo Ximo Puig en su momento-, tendrá opciones de recuperar poder institucional en el 2027.