La ciencia, la innovación y el emprendimiento han vuelto este martes a ocupar un lugar protagonista con la proclamación de los ganadores de la 38ª edición de los Premios Rei Jaume I, unos galardones considerados entre los más prestigiosos de España y que distinguen cada año la excelencia en la investigación, la tecnología y la actividad empresarial.
Los jurados, integrados por cerca de un centenar de especialistas entre los que figuraban 25 premios Nobel, han elegido a los siete galardonados de una edición que ha reunido 240 candidaturas y que ha vuelto a convertir a Valencia en uno de los grandes escaparates internacionales de la ciencia.
Los premiados de 2026 son Lluís Torner, en Investigación Básica; Nagore Iriberri, en Economía; Ben Lehner, en Investigación Biomédica; Alfonso Sáiz-López, en Protección del Medio Ambiente; Samuel Sánchez, en Nuevas Tecnologías; Borja Ibáñez, en Investigación Clínica y Salud Pública; y Borja Vázquez, fundador de Scalpers, en la categoría de Revelación Empresarial.
La edición de este año ha puesto el foco en investigaciones que abarcan desde la economía de género hasta las enfermedades cardiovasculares, pasando por los avances en fotónica, el estudio de los procesos químicos que influyen en el cambio climático o las nuevas aplicaciones de la nanotecnología en medicina.

De la fotónica a la economía de género
Entre los reconocidos figura Lluís Torner, distinguido por sus descubrimientos pioneros en el campo de la fotónica, una disciplina clave para el desarrollo de las telecomunicaciones, la computación avanzada y las tecnologías cuánticas. Sus investigaciones le han situado entre los referentes internacionales de un campo llamado a desempeñar un papel fundamental en la economía del conocimiento.
Por su parte, la economista Nagore Iriberri ha sido premiada por sus contribuciones a la economía conductual y de género, áreas que han permitido comprender mejor cómo influyen los comportamientos humanos, los incentivos y los sesgos sociales en la toma de decisiones económicas.
En el ámbito biomédico, el reconocimiento ha recaído en Ben Lehner, cuyas investigaciones han aportado enfoques innovadores para abordar cuestiones biológicas complejas y avanzar en el conocimiento de los mecanismos que regulan la vida.
El jurado también ha distinguido al investigador Alfonso Sáiz-López por sus contribuciones al estudio de las reacciones químicas atmosféricas y su impacto en el cambio climático, un trabajo que ha ayudado a comprender mejor algunos de los procesos que condicionan la evolución medioambiental del planeta.
Innovación tecnológica para mejorar la salud
Uno de los nombres propios de esta edición ha sido el de Samuel Sánchez, galardonado con el Premio Rei Jaume I de Nuevas Tecnologías por el desarrollo de nanomotores autopropulsados para aplicaciones biomédicas.
Sus investigaciones han abierto nuevas posibilidades en el campo de la nanomedicina gracias a diminutos dispositivos capaces de desplazarse de forma autónoma por fluidos biológicos y transportar tratamientos directamente hasta zonas concretas del organismo. Estos avances sitúan a la investigación española en la vanguardia de una disciplina que combina nanotecnología, robótica y medicina.
También en el ámbito sanitario, el premio a la Investigación Clínica y Salud Pública ha recaído en Borja Ibáñez, reconocido por sus aportaciones para mejorar el diagnóstico, tratamiento y atención de pacientes con enfermedades cardiovasculares, una de las principales causas de mortalidad en todo el mundo.
Por su parte, el empresario Borja Vázquez, fundador de Scalpers, ha recibido el Premio a la Revelación Empresarial por su capacidad para impulsar una compañía internacional en un entorno altamente competitivo y por su visión estratégica para afrontar los retos del crecimiento y la expansión global.
La ciencia como inversión de futuro
Tras la lectura del fallo en el Palau de la Generalitat, el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha destacado que los siete galardonados representan “mucho más que siete ejemplos excelentes” y constituyen un motivo de orgullo para toda la sociedad.
El jefe del Consell ha defendido que la investigación y el conocimiento son “la mayor inversión” que puede realizar una sociedad para afrontar los desafíos del futuro. Además, ha subrayado que el progreso no depende únicamente de los recursos disponibles, sino de la capacidad para generar conocimiento, desarrollar tecnología y retener el talento capaz de hacerlo posible.
Pérez Llorca ha recordado que en la Comunitat Valenciana trabajan actualmente más de 15.000 investigadores y ha reafirmado el compromiso de la Generalitat con la inversión en I+D+i, así como con la atracción de talento internacional a través de programas específicos como ValER.
Una llamada contra la desinformación
El presidente de la Fundación Premios Rei Jaume I, Vicente Boluda, ha reivindicado durante el acto el legado del científico Santiago Grisolía, impulsor de unos galardones que, según ha señalado, representan la unión entre ciencia, empresa y sociedad.
Boluda ha destacado además que los premios proyectan la Comunitat Valenciana como un territorio abierto al mundo y comprometido con el progreso, al tiempo que ha puesto en valor la campaña de difusión de esta edición, centrada en denunciar algunos de los obstáculos que frenan el desarrollo científico y empresarial, como la burocracia, la falta de financiación o la fuga de talento.
La jornada también ha servido para dar visibilidad a la declaración “La ciencia bajo amenaza”, suscrita por los miembros del jurado. El documento alerta sobre los riesgos de la desinformación, las noticias falsas y las teorías conspirativas, y reclama que la inteligencia artificial se convierta en una herramienta al servicio del conocimiento y la creatividad, y no en un instrumento para amplificar la manipulación.
Dotados con 100.000 euros en cada categoría, los Premios Rei Jaume I celebrarán su ceremonia de entrega el próximo otoño en la Lonja de la Seda de Valencia, en un acto que tradicionalmente cuenta con la presencia de un representante de la Casa Real y que se ha consolidado como una de las grandes citas científicas del calendario español.