Pero ha vuelto y podría no ser sólo una aparición en una comida de una agrupación tan poderosa como la de Almussafes (La Ribera Baixa), sino que todo apunta a que Ábalos podría haber sido perdonado por Pedro Sánchez para recuperar algún papel significativo en la federación socialista valenciana porque el PSOE y el PSPV saben que se juegan su futuro en la Generalitat Valenciana y en parte del poder territorial que poseen actualmente, si no suman hasta el último voto socialista. Y Ábalos, fuera del proyecto, podría poner en riesgo el futuro de Ximo Puig al frente del Consell y de los presidentes de las Diputaciones de Valencia y Castelló, amén de municipios en los que el voto entre los bloques de la derecha/ultraderecha y la izquierda va a estar muy igualado.
De esta manera, la comida a 5 euros convocada por el PSPV-PSOE de Almussafes -agrupación de 400 militantes comandada por Toni González- ha reunido en una misma mesa a dirigentes tan variopintos familiarmente hablando como el propio González -sustituto de la diputada Mercedes Caballero y al frente de las menguadas tropas de Ábalos-, el 'príncipe' de la provincia y alcalde de Mislata, Carlos Fernández Bielsa -líder del grupo de alcaldes jóvenes, guapos y gayfriendly-, así como el secretario de Organización y destacado lermista, José Muñoz. Y con ellos, ilustrando esta económica comida prevista para el domingo 29 de mayo, el 'diputado raso', José Luis Ábalos.
Pero si de algo sabe Ximo Puig y su guardia pretoriana, es de tejer alianzas, armas acuerdos y hacer las paces con sus contrincantes. Pasó ya con Ciprià Císcar, Jorge Alarte, Toni Gaspar, Carlos Fernández Bielsa o el 2.0 'Mr Europe', Bartolomé Nofuentes. Que cuando hay poder, hay cargos que repartir. Y parece que ahora le ha tocado el turno a José Luis Ábalos. Se desconoce si estaba de parranda, pero desde luego, no estaba muerto.