La campaña de fruta de verano en la Comunitat Valenciana encara su recta final con una producción y una calidad consideradas normales, pero con una rentabilidad insuficiente para buena parte de los agricultores. Así lo ha denunciado LA UNIÓ Llauradora i Ramadera, que advierte de que el incremento de los costes de producción continúa poniendo en riesgo la viabilidad de numerosas explotaciones.
La organización agraria señala que cultivos como el melocotón, la nectarina, el albaricoque, el ciruelo o el paraguayohan mantenido niveles productivos aceptables, aunque esta estabilidad en el campo no se ha traducido en mejores resultados económicos para los productores.
Según LA UNIÓ, los costes de producción han aumentado más de un 20% en los últimos años debido al encarecimiento de la mano de obra, la energía, el gasóleo, los fertilizantes, el cartonaje y la logística. Un incremento que, aseguran, no ha sido compensado por la evolución de los precios percibidos por los agricultores.
Además, factores climáticos como las lluvias durante las fases de cuajado, episodios de calor y situaciones puntuales de estrés hídrico han elevado los costes de manipulación y dificultado la comercialización de parte de la producción.
Precios insuficientes para cubrir gastos
La organización agraria denuncia una fuerte irregularidad en los precios en origen durante la campaña, con cotizaciones que han oscilado entre 0,40 y 1,10 euros por kilogramo, dependiendo de la variedad, el calibre y el momento de comercialización.
Sin embargo, los costes reales de producción se sitúan en muchos casos entre 0,45 y 0,75 euros por kilogramo, por lo que numerosas explotaciones no han logrado cubrir gastos o apenas han obtenido márgenes de beneficio.
Desde LA UNIÓ consideran que esta situación vuelve a evidenciar un problema estructural que afecta al conjunto del sector y que se repite campaña tras campaña.
Críticas a la gran distribución
La organización también pone el foco en la creciente presión ejercida por la gran distribución, que concentra más del 70% de la comercialización de fruta fresca.
Según denuncia, las grandes cadenas de supermercados e hipermercados imponen condiciones muy exigentes en cuanto a calibres, programación y precios, lo que limita la capacidad de negociación de los productores.
Además, LA UNIÓ asegura que el diferencial de precios entre origen y destino se sitúa entre el 300% y el 500%, un margen que, a su juicio, termina afectando también al consumo por parte de los compradores.
A ello se suma la competencia de otros países productores europeos y del hemisferio sur, cuya presencia en determinadas ventanas comerciales ejerce una presión adicional sobre los precios tanto en el mercado nacional como en el exterior.
Riesgo para el futuro del sector
El responsable del sector de fruta de verano de LA UNIÓ, Toni Cardona, ha manifestado que la campaña demuestra una vez más que “la fruta de verano en la Comunitat Valenciana puede tener una producción correcta, pero sigue sin garantizar rentabilidad para los agricultores”.
Cardona ha advertido de que el problema es estructural y ha señalado que el agricultor continúa siendo el eslabón más débil de la cadena alimentaria.
Asimismo, ha alertado de que el actual modelo productivo, caracterizado por el minifundismo, el envejecimiento de los titulares de las explotaciones y la escasa mecanización, pone en riesgo el futuro de la fruta de hueso en la Comunitat Valenciana.
Petición de medidas urgentes
Ante esta situación, LA UNIÓ reclama medidas urgentes para corregir los desequilibrios del mercado, reforzar la posición negociadora de los productores y garantizar que los precios en origen cubran, como mínimo, los costes de producción.
La organización considera necesario impulsar iniciativas de colaboración entre agricultores, así como proyectos de concentración parcelaria y gestión conjunta de tierras que permitan mejorar la competitividad del sector.
Según advierte, sin cambios estructurales, campañas con niveles de producción normales seguirán traduciéndose en pérdidas económicas para muchos productores valencianos.