Los artistas falleros han reclamado medidas urgentes para garantizar la supervivencia de un sector que atraviesa importantes dificultades económicas y estructurales. Así lo ha manifestado el maestro mayor del Gremio de Artistas Falleros, Vicente Julián, quien asegura que, aunque las Fallas gozan de buena salud y mantienen una elevada participación, los profesionales encargados de construir los monumentos afrontan una situación cada vez más complicada.
Desde el gremio advierten de que los talleres son el pilar fundamental de la fiesta y consideran necesario que las administraciones impulsen ayudas específicas que permitan asegurar la continuidad del oficio.
La subida del corcho dispara los costes
Uno de los principales problemas es el aumento del precio de los materiales. Según explica Julián, el corcho utilizado para la elaboración de las fallas se ha encarecido alrededor de un 30 % desde marzo debido a las consecuencias económicas derivadas del conflicto en Irán.
El problema, señalan, es que los presupuestos de las fallas suelen cerrarse con mucha antelación, por lo que los artistas deben asumir en solitario estos incrementos de costes. Ante esta situación, el gremio ha recomendado a los talleres reducir dimensiones, volumen y número de elementos de los monumentos para intentar mantener la rentabilidad.
Cierres de talleres y salida de artistas
La situación económica también está provocando cambios en el sector. Algunos artistas de referencia han decidido reducir su actividad o abandonar temporalmente proyectos de gran envergadura, mientras que otros talleres han cerrado definitivamente sus puertas.
Desde el gremio consideran que estas decisiones reflejan las dificultades que atraviesa la profesión y alertan de que, sin medidas de apoyo, el número de artistas podría seguir disminuyendo en los próximos años.
La lucha contra el intrusismo
Otra de las reivindicaciones del colectivo es acabar con el intrusismo profesional. Los artistas falleros reclaman que los concursos públicos para la construcción de monumentos exijan titulaciones o acreditaciones profesionales, siguiendo el modelo que ya se aplica en las Hogueras de Alicante.
A juicio del gremio, esta medida permitiría garantizar la profesionalización del sector y evitaría que personas sin formación específica compitan en igualdad de condiciones con los talleres especializados.
Falta de relevo generacional
La ausencia de nuevos profesionales es otra de las preocupaciones del sector. Aunque existen ciclos formativos específicos para artista fallero y escenografía, muchos jóvenes encuentran dificultades para iniciar su carrera profesional debido a la elevada inversión necesaria para abrir y mantener un taller.
Por ello, el gremio reclama programas de apoyo al emprendimiento y ayudas directas que faciliten la incorporación de nuevas generaciones y aseguren la continuidad de un oficio ligado a una de las fiestas más importantes de la Comunitat Valenciana.
Reclaman reconocimiento y ayudas directas
Los artistas también piden el reconocimiento oficial de la profesión dentro del catálogo laboral español y reclaman subvenciones específicas para compensar el incremento de costes que sufren los talleres.
Actualmente, el Gremio de Artistas Falleros cuenta con alrededor de 300 asociados y cada año participan en la construcción de cerca de 2.000 monumentos falleros en la provincia de Valencia y otros municipios de Alicante y Castellón. Desde la organización insisten en que es necesario actuar de forma inmediata para evitar que el sector siga perdiendo profesionales y garantizar el futuro de una actividad clave para las Fallas, declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.