Y eso sólo se consigue creando un Estadoen el que, en la más ortodoxa doctrina del Tea Party americano sólosobreviva el que se lo merezca. Sólo pueda estudiar quien se lo pague. Soloacceda a la atención sanitaria quien se lo pueda pagar. Solo pueda permitirseJusticia quien pueda pagársela. Es decir, que sólo pueda tener bienestar el quetenga suficiente dinero. Tanto si lo ha conseguido con negocios lícitos,robando a manos llenas o si formaparte de la Nomenclatura del Estado. Olvídese el que trabaja de un sueldo deconseguirlo.
Los que vivan de nómina no serán más que“unidades de consumo y recaudación”. Sirven para tener la maquinaria bienengrasada con dinero público. Porque, eso sí, estos grandes magnates y banqueros que abominan del Estadode Bienestar, en cuanto les llegan las épocas duras corren a ponerse bajo lasombra del Papa Estado para que este les dé la suculenta paga que les permitano perder beneficios.
Mientras tanto, los desahuciados, comounidades de consumo y recaudación que son, cuando no pueden ejercer su funcióny utilidad al sistema, tienen que irse a la puta calle. En un país en el quesobran las viviendas vacías. ¡Qué asco!