El Banco Santander ha cerrado su histórica sucursal de la calle San Vicente de Valencia, ubicada junto al Mercadona y próxima a la calle Xàtiva, y ha trasladado las cuentas y la operativa de sus clientes a la oficina de la avenida del Oeste, 35, situada frente al Mercado Central.
El cierre es un paso más en el proceso de reducción de la red de sucursales físicas que el banco viene acometiendo en los últimos años, enmarcado en su estrategia de transformación digital y de gestión remota. En este mismo contexto, la entidad que preside Ana Botín ha transformado recientemente otras cinco sucursales de la Comunitat Valenciana en oficinas de agentes comerciales: las ubicadas en Callosa de Segura, Ondara, Alberic, El Puig de Santa María y Sedaví.
En estas cinco localidades, el banco ha optado por el modelo de agencia, gestionado por profesionales que no forman parte de la plantilla del banco pero que operan en exclusiva con Santander y cuentan, según la entidad, con "la misma capacidad para ofrecer productos y servicios que una oficina". La red de agentes de Santander cuenta ya con 1.140 oficinas en todo el territorio nacional.
Los clientes de la antigua sucursal de San Vicente pueden acudir a la nueva oficina de la avenida del Oeste, 35, o bien gestionar sus operaciones a través de los cajeros automáticos y la operativa digital disponible en la web del banco.