La Conselleria de Educación ha ofrecido este lunes a los sindicatos docentes una subida salarial de 120 euros en el complemento específico autonómico para el próximo curso. La propuesta se ha presentado en la segunda mesa negociadora celebrada en la sede de la Conselleria, tras la convocatoria de huelga indefinida del profesorado.
Según han informado representantes sindicales presentes en la mesa, la subida se aplicaría en dos tramos: 60 euros en enero de 2027 y otros 60 en julio de ese mismo año.
Sin embargo, los sindicatos consideran que con esta propuesta el profesorado valenciano "no recupera el poder adquisitivo", ya que necesitaría "como mínimo multiplicar por tres" esta cantidad, y lamentan que no incluya la vinculación al IPC.
Ratios y plantillas
En cuanto a las ratios, los sindicatos consideran que la propuesta es similar a la presentada el pasado jueves, con dos cambios: un estudio de la normativa específica en centros de infantil y primer ciclo, y un plan de sustitución anticipada en Primaria, que asignaría a cada centro "entre medio maestro y un maestro adicional como recurso estable de sustitución anticipada, disponible desde el 15 de septiembre hasta el 15 de junio".
La propuesta incluye además un calendario para la reducción de ratios, que quedaría en 22 alumnos en Infantil para el curso 2027/2028. Los sindicatos aseguran que "de nuevo, este bloque del acuerdo está vacío de mejoras por parte de la Administración autonómica".
Respecto a las plantillas, los sindicatos señalan que se mantiene el decreto "impuesto" y que la Conselleria no habla de revertir los recortes en Formación Profesional, Escuelas Oficiales de Idiomas ni en conservatorios.
Infraestructuras y valenciano
En infraestructuras, la propuesta pone en marcha un Plan de Confort Térmico y un Plan de Accesibilidad en los centros, aunque los sindicatos reprochan que no se especifique el presupuesto ni los plazos. Sobre el valenciano, la Conselleria añade como novedad la homologación de la formación en valenciano por entidades colaboradoras, pero los sindicatos critican que continúa en su línea de "minimizar" su uso en las aulas.
En una primera valoración, los sindicatos consideran que el documento está "muy lejos" de las exigencias sindicales y piden negociar punto por punto. Mientras tanto, fuera del edificio, los docentes concentrados exigían a gritos la dimisión de la consellera.