Las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) en la Comunitat Valenciana incorporarán este año un refuerzo tecnológico inédito para combatir el fraude: el uso de detectores de frecuencia capaces de localizar móviles y otros dispositivos electrónicos durante la realización de los exámenes.
La medida, anunciada por la Comissió Gestora de las PAU, permitirá a los tribunales identificar señales de dispositivos no autorizados en el aula y forma parte de una actualización normativa que busca adaptar el sistema de evaluación a la realidad tecnológica actual.
Detectores y controles para garantizar la igualdad
El nuevo sistema de vigilancia tecnológica se apoyará en equipos capaces de detectar emisiones de dispositivos electrónicos como teléfonos móviles, relojes inteligentes, auriculares, tabletas, ordenadores o incluso gafas con inteligencia artificial.
Según la normativa, si un detector identifica una señal sospechosa vinculada a un objeto personal, el tribunal podrá requerir al estudiante que muestre el dispositivo. En caso de negativa, el alumno será acompañado a la sede del tribunal para una nueva comprobación.
Si finalmente se confirma la presencia de un dispositivo no autorizado en funcionamiento, el estudiante no podrá continuar el examen y será calificado con un cero.
Prohibición total de dispositivos electrónicos en el aula
La normativa deja claro que queda prohibida tanto la utilización como la simple posesión de dispositivos electrónicos durante las pruebas. Esto incluye móviles, relojes inteligentes, auriculares, tabletas, ordenadores o cualquier otro aparato susceptible de conectividad o asistencia tecnológica.
El objetivo, según la administración autonómica, es garantizar la igualdad de condiciones entre todo el estudiantado y preservar la integridad del proceso de acceso a la universidad.
Actuación ante fraudes y suplantaciones
El texto regula también por primera vez el procedimiento de actuación ante posibles casos de fraude detectados mediante estos sistemas.
Si no se puede identificar de inmediato al propietario de un dispositivo detectado, la mochila o pertenencia donde se encuentre será trasladada a la sede del tribunal para su revisión. Además, la suplantación de identidad supondrá automáticamente la calificación de cero en toda la PAU.
Los estudiantes deberán acudir a las pruebas con 30 minutos de antelación y presentar un documento oficial de identidad para acceder al aula. En el caso de usar la aplicación miDNI, la identificación deberá realizarse siempre antes de entrar, ya que no se permitirá el acceso con el móvil en funcionamiento.
Una adaptación al “contexto tecnológico actual”
Durante la presentación de la normativa en la Universitat Politècnica de València, la secretaria autonómica de Universidades, Esther Gómez, ha defendido que estas medidas responden a la necesidad de adaptar los controles de las pruebas a la realidad tecnológica.
En el acto han participado también el coordinador general de la PAU, José Mas, y el director de la Escola Tècnica Superior d’Enginyeria de Telecomunicació de la UPV, Héctor Esteban.
La Generalitat enmarca esta actualización normativa en su objetivo de reforzar la seguridad del examen y evitar cualquier tipo de ventaja indebida en unas pruebas decisivas para el acceso a la universidad.