La novena Mesa Sectorial de Educación ha concluido este domingo de una forma sumamente tensa. Lo que comenzó como una intensa jornada de negociación para desatacar el conflicto educativo ha terminado en una fractura total tanto entre la Administración y los representantes de los trabajadores, como en el propio seno del frente sindical. Tras cerca de dos horas de debate sin apenas puntos de encuentro, la Conselleria ha dado por finalizada la reunión de manera unilateral, provocando que los representantes de UGT, CCOO y STEPV se planten y se nieguen a abandonar la sala de negociación bajo el lema "un acord i a casa". En el lado opuesto, ANPE y CSIF han decidido acatar el cierre y marcharse.
Ratios, plantillas e inclusión
La negociación, que arrancó a media tarde con un orden del día de ocho bloques, comenzó a encallarse rápidamente al abordar las ratios y las plantillas docentes. STEPV, UGT y CCOO coincidieron en exigir que la reducción de ratios incluyera de forma explícita las etapas de 0 a 3 años, la Formación Profesional y las Escuelas Oficiales de Idiomas. Aunque la Conselleria se mostró abierta a matizar este redactado, las propuestas globales fueron tildadas de "insuficientes" por los sindicatos, quienes recordaron que muchas de las aplicaciones excederían la presente legislatura.
La tensión aumentó al debatir la recuperación de las plantillas docentes recortadas en años anteriores y, muy especialmente, al llegar al bloque de inclusión. UGT planteó formalmente reforzar los servicios de orientación educativa fijando una ratio máxima de un profesional por cada 250 alumnos. Sin embargo, la Conselleria rechazó tajantemente la propuesta argumentando que existen "otras prioridades presupuestarias más urgentes", un argumento que encendió los ánimos de las organizaciones sindicales, que exigían que el documento de este domingo contara con partidas económicas blindadas.
El valenciano y el carpetazo final
El desacuerdo también fue total en el plano lingüístico e infraestructural. STEPV, CCOO y UGT volvieron a exigir la derogación de la Ley de Libertad Educativa respecto al valenciano, mientras que CSIF mantuvo su postura tradicional centrada en potenciar la formación del profesorado. En materia de infraestructuras, los sindicatos afearon a la Administración que el documento presentado careciera de una dotación presupuestaria específica para los centros educativos gravemente afectados por la dana, lo que a su juicio genera una enorme incertidumbre en las comunidades escolares.
Ante la falta de avances y las posturas totalmente alejadas, la Conselleria dio por cerrada la sesión pasadas las siete y media de la tarde, emplazando a los sindicatos a un nuevo calendario de mesas monográficas a desarrollarse entre el lunes 1 y el miércoles 3 de junio. Esta decisión fue la gota que colmó el vaso: mientras CSIF y ANPE aceptaron el calendario y abandonaron el edificio, UGT, CCOO y STEPV rechazaron el cierre argumentando que no se moverán de la mesa sin respuestas claras y un compromiso firme para reabrir, además, la negociación salarial. En este momento, los tres sindicatos siguen en la sala.