Artur Mas pasará a la historia como el 3 en 1 de la política catalana, el único capaz de lograr tres hazañas:
primera - hundir a Convergència i Unió, la histórica e influyente CIU, a la que se le desgajó primero Unió Democrática de Catalunya y dejar en los huesos a Convergència, lastrada por la torpeza de lanzarse de lleno en una piscina sin agua como es la independencia y por los casos de corrupción del otrora todopoderoso Jordi Pujol y familia
segunda - hundir a Cataluña. Tan obsesionado con la independencia ha estado en los últimos años que ha abandonado lo más básico de cualquier gobernante: dedicarse a dirigir su gobierno, preocuparse por los problemas que de verdad preocupan a los ciudadanos. Los independentistas quieren abandonar España, pero mendigan los necesarios fondos que les manda el gobierno central
tercera - hundirse a sí mismo. Mas es un líder acabado. Llegó a mendigar y suplicar el apoyo de los antisistema de la CUP y ésta le ha dado hoy la puntilla.
Mas, el líder que estaba convencido en que era el mesías de la independencia, es ya un cadáver político.
El 3 en 1 del ya cadáver político Artur Mas
La patada de la CUP es el fin político del catalán