Hoy debe ser un Día del Trabajador dedicado especialmente a lostrabajadores parados, se lo merecen, por ser las victimas de un escenario que ellos-los trabajadores- no han creado, por mantener la esperanza de que la situacióncambie, por su sobrada paciencia y capacidad de sufrimiento. Por soportar unsinfín de promesas incumplidas que multiplica la desazón generalizada: “laprioridad de mi gobierno será el crecimiento económico y la creación de empleo.Todo lo demás quedará subordinado a este filtro”, dijoen una de sus más grandes mentiras este presidente ausente en septiembre de2011. Y no quisiera sumar desánimo, pero parece claro que, sin revertir laspolíticas de austeridad y de recortes masivos, sin el estimulo de la economía yel crecimiento económico, dando mayor capacidad de intervención al sectorpúblico para generar empleo, no hay salida posible.
La Reforma Laboral y las acciones desarrolladas por este gobierno enmateria de trabajo tratan de contentar al llamado establishments, que siempre ha presionado a todos los gobiernos, pero que hoy estáconsiguiendo lo que siempre han deseado y que nunca han obtenido a tan bajocosto: el debilitamiento del mundo del trabajo a fin de aumentar sus rentas.Una injusta crueldad que sólo un Estado fuerte y firme puede contener yrevertir.
Pero no sólo constatamos esta insensibilidad social en la Monclóa,quedémonos en nuestro municipio: Castelló y su equipo de gobierno se negaron elaño pasado a crear un Plan de Empleo de Urgencia, acogidos a una interpretaciónlegal que prácticamente sólo en este Ayuntamiento se puso en práctica en sucoercitivo artículo sobre “la necesidad y urgencia”. Se gastó dinero en todo, en cualquier cosa, menos en aliviar el másgrave problema social de nuestra ciudad. En todo, pero en dar trabajo no.
Hoy, el paro suma y sigue en la comarca y en su capital, mientrasnuestro Ayuntamiento presenta un superávit de 5,2 millones de euros. Paranosotros no hay duda, este dinero debe tener un destino social concreto:políticas activas de empleo. Ellos, el equipo de gobierno, dicen tener buenas intenciones, pero seniegan a aceptar nuestras buenas intenciones que, creemos, son directas yconcretas, poniendo a la Empresa Municipal como gestora principal de losrecursos para destinarlos a la base de esa pirámide de parados que se agrandadía a día.
“Cuando yo gobierne, bajará el paro”, dijoRajoy el 10 de enero del 2010. Su mentira, con másde 6 millones de parados, nos obliga, con indignación y amargura a dedicar elDía del Trabajador, a los parados, en un triste 1º de mayo. Sólo esperamos queen nuestra ciudad, el equipo de gobierno del PP no esté contagiado del mismovirus que distorsiona la visión de la realidad y se empecinen en no atender conurgencia y eficacia el mayor problema que los rodea por los cuatro costados: elparo.