La actuación tiene una inversión de más de 240.000 euros. Busca dar respuesta a necesidades muy concretas del municipio: mejorar la conexión entre instalaciones, reducir los problemas de tráfico y ofrecer nuevas opciones deportivas.
Durante años, el barranco ha actuado como una barrera natural que dificultaba el crecimiento de la zona. La nueva pasarela permitirá cruzarlo con seguridad y sin rodeos.
El alcalde, Salva Costa, reconoce lo necesario que era poner soluciones al problema del tráfico. "Es un proyecto muy esperado. No solo conectamos dos espacios deportivos, sino que facilitamos la vida de nuestros vecinos, mejoramos el acceso al barrio de San Francisco y damos solución a los problemas vehículos que se generan en la zona".
Además, el primer edil subraya el valor social del nuevo equipamiento deportivo. "El deporte es un punto de encuentro. Las pistas de pádel responden a una demanda real y permitirán que más personas practiquen actividad física sin salir de Gilet". Costa espera que se cumplan los plazos de ejecución previstos.