Las pinturas rupestres de l'Abric Lambert de Cullera, que han permanecido ocultas desde la Edad de Bronc, son visitables a partir de este lunes para el gran público, que podrá disfrutar de este pequeño gran tesoro que alberga la montaña de Cullera .
El Ayuntamiento de Cullera y la Generalitat han procedido este lunes a la apertura oficial de este enclave que desde 1998 es Patrimonio de la Humanidad como parte del Arte Rupestre Mediterráneo, han informado fuentes municipales.
Las dos Administraciones han invertido un total de 146.000 euros en la construcción de una pasarela peatonal que sortea las dificultades orográficas que dificultaban la llegada del público hasta el yacimiento, ya que la entrada al abrigo rocoso era extremadamente complicada pues debía hacerse a través de una parcela privada y prácticamente montaña a través.
Todas estas dificultades se han superado ahora, ya que la zona ha sido acondicionada y se ha erigido una estructura de acceso peatonal mediante una escalera metálica. El arranque de la misma se sitúa en la calle Lloma dels Cabeçols.
El proyecto, elaborado por la concejalía de Patrimonio Histórico y Museos, dirigida por Amparo Jover, ha contado con la cofinanciación del 50 por ciento por parte de la Generalitat a través de los Fondos Feder.
Durante el acto de apertura, el alcalde de Cullera, Jordi Mayor, ha avanzado que desde el ayuntamiento se promoverán nuevas investigaciones para descubrir si en l'Abric o en sus alrededores existen más muestras de arte rupestre, algo que los expertos creen bastante probable.
Para Mayor, l'Abric es una de las mayores riquezas patrimoniales con las que cuenta Cullera, pero a su vez "es la gran desconocida" por la mayor parte de la ciudadanía por lo que este proyecto de puesta en valor servirá para acercar las pinturas a vecinos y visitantes.
Por su parte, el conseller de Hacienda y Modelo Económico, Vicent Soler, ha señalado que "estamos descubriendo para la gente nuestro propio pasado que nos enmarca en el presente". Además, el conseller ha destacado el "efecto multiplicador de los esfuerzos" entre la Generalitat y el Ayuntamiento de Cullera por recuperar el patrimonio y la identidad histórica.
Según ha explicado el arqueólogo y técnico municipal de Patrimonio Histórico, Kike Gandia, las pinturas rupestres "pertenecen al arte esquemático y se caracterizan por la simplicidad y la síntesis de las figuras, viéndose todo reducido a la mínima expresión". Forman escenas de personas y divinidades".
Se espera que el yacimiento capte la atención de un numeroso público. L’Abric Lambert es la muestra de arte rupestre parietal más cercana a la ciudad de València lo que supone una fuente importante de posibles visitantes.
La intervención propuesta surge a raíz de las obras ya ejecutadas hace seis años, de protección mediante un cerramiento perimetral del abrigo rocoso, la limpieza y recuperación de los motivos pictóricos y su consolidación y protección frente a los agentes climáticos así como su señalización.
L’Abric Lambert se sitúa en la montaña de Cullera, también conocida como la montaña del Oro, que forma parte de los relieves más meridionales del Sistema Ibérico. Concretamente, el abrigo se encuentra a 65 metros del mar en una abertura rocosa que la erosión diferencial de los materiales calcáreos ha creado en sentido horizontal en la vertiente Oeste de la montaña, y muy cercano al poblado de Les Oliveretes.
Cullera abre al público l'Abric Lambert para mostar las pinturas rupestres
Las dos Administraciones han invertido un total de 146.000 euros