La lucha contra la prostitución femenina del Gobiernovalenciano se extiende a otras autonomías sobre la base de que pagar por sexoes, por definición, violencia machista, una idea en la que no coinciden fuentespoliciales consultadas por EFE.
Varios gobiernos autonómicos han anunciado recientemente que pondrán en marchaun proyecto con cargo a los fondos europeos para "acabar" con elsistema de la prostitución en el país y acompañar, con instrumentos y recursoseconómicos, una norma en esa dirección.
La propuesta pide un presupuesto estimado de 38 millones de euros en cuatroaños y en ella participan Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura,Galicia, Aragón, Navarra y Melilla, pero no el Consell de la GeneralitatValenciana.
Eso no supone que la posición del Botànic no sea también contraria a laprostitución: la consellera de Justicia valenciana, Gabriela Bravo, ha llegadoa calificarla de terrorismo machista, en línea con organizaciones como el FrontAbolicionista del País Valencià, que considera a todas las mujeres quepractican la prostitución víctimas de la violencia machista atrapadas en unaindustria de explotación sexual, lo que debe conducir a la penalización de lademanda, es decir, castigar a quienes pagan por sexo.
UNA VISIÓN DIFERENTE DESDE EL ÁMBITO POLICIAL
La realidad del fenómeno de la prostitución, sin embargo, parece ser máscomplicada, al menos según dos agentes de policía que luchan contra estasmafias en la provincia de València, quienes explican a EFE que "no esacertado hacer equivalente la prostitución con la trata de mujeres", almargen de que también existe la prostitución masculina.
"Existe prostitución como resultado de coacciones, pero en estas mismascoacciones hay distintos grados. Hay muchas mujeres que llegan engañadas anuestro país, sin saber a lo que vienen, y les quitan el pasaporte, amenazan asus familias... es una violencia de alta intensidad. Pero también hay otro tipode coacciones, como las meramente económicas: explotan las habitaciones ypenalizan económicamente a las mujeres si no están disponibles, o si no cumplenunas determinadas condiciones", añaden estas fuentes.
Existe además, apuntan, otro tipo de prácticas vinculadas a la prostitución quepueden ser delictivas o no y que implican a personas que se lucran, biendirectamente, por ejemplo una dueña de un piso que cobra un 15 o un 20 % decomisión, o bien indirectamente, por ejemplo cobrando el uso de toallas, horasde habitaciones o copas.
"Pero, desde luego, también hay otro tipo de prostitución, claramentevoluntaria, las llamadas escort, que trabajan para sí mismas. Inclusoestudiantes o amas de casa, que cobran por sexo sin que lo sepa su entorno,como mera forma de ganarse la vida", explican las fuentes policiales.
EL TESTIMONIO DE OLGA
Es el caso de Olga, que nació en Oremburgo (Rusia) y llegó a España en laprimera década de los años 2000, cuando tenía unos 20 años. Sabía que era guapay probó fortuna en una agencia de modelos.
“A esta agencia venían hombres de negocios que elegían modelos para susproductos, pero también pedían chicas para acompañar a los altos ejecutivos.Sabía que cuando te proponían ir a la cama podías ganar dinero. Así es comoempecé a trabajar como escort. Tenía una cartera de clientes, nadie me obligó anada".
Según explica Olga a EFE, "podías ganar, como mínimo, 100 euros en unahora, pero casi siempre se trataba de fines de semana, de viajes… y la gananciaera mucho mayor”. Ella lo dejó tiempo después de cumplir los 30 años.
LA PROSTITUCIÓN VISTA DESDE LA POLÍTICA Y LAS LEYES
Para la consellera Bravo, sin embargo, las cosas son más simples: "El pagode dinero no transforma la violencia sexual, porque no se produce en términosde igualdad", señaló en la reciente presentación del Foro valenciano parala abolición de la prostitución, un grupo de trabajo adscrito a su Conselleria.
Bravo está en contra de regularizar este negocio, que genera en la ComunitatValenciana el 0,24 % de su PIB y, por el contrario, defiende que España avanceen la misma dirección que Suecia o Francia, donde se persigue penalmente alcliente de las prostitutas.
En Europa conviven distintos modelos de regulación de la prostitución. Es legalen países como Alemania, Holanda, Suiza, Hungría, Letonia, Austria y Grecia, yhay países como España, Portugal e Italia donde no está regulada y otros comoSuecia, Noruega o Francia donde está castigada. El Código Penal español sícastiga con penas de prisión la trata y el proxenetismo.
Oficialmente, el Gobierno mantiene una postura abolicionista frente a laprostitución, a la que el propio presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez,considera “no legal en España".
Sí está sancionado con multa el pagar por servicios sexuales en vía pública(Ley de Seguridad Ciudadana), una conducta en la que también inciden lasordenanzas de los diferentes ayuntamientos, como el de València, que tiene envigor desde 2013 una ordenanza sobre prostitución que incide en sanciones aclientes y la prohibición de la publicidad y de la actividad en la calle.
En Europa, la ley de prostitución más liberal es la alemana, aprobada en 2002por la entonces coalición de gobierno entre socialdemócratas y verdes. Esta leyreconoce a las trabajadoras del sexo derechos laborales y cobertura social comoprestadoras de un servicio.
El debate sobre si la prostitución femenina es violencia machista se extiende entre las comunidades autónomas
El Front Abolicionista de la Comunitat Valenciana considera que hay que castigar a quienes pagan por sexo