Las nuevas generaciones del PP de Moncada han tomado las riendas de un partido que trata de pasar página. La implicación de algunos de sus exaltos cargos en asuntos turbios ha desestabilizado en los últimos tiempos a una formación política que batalla por recuperar su salud. El auto judicial publicado recientemente sobre el conocido como caso Pemsa, que ha supuesto el procesamiento del que fuera alcalde de Moncada por el PP, Juan José Medina, y de Miguel Gallego, uno de sus hombres fuertes, ha vuelto a provocar movimiento internos que evidencian el pulso entre los viejo y lo nuevo.
El arranque del curso judicial en septiembre trajo novedades procedentes del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Moncada, cuyo titular acordó incoar procedimiento abreviado por presuntos delitos delitos de estafa y prevaricación contra Medina y Gallego por la realización de seis operaciones entre 2010 y 2012 para la venta de unas parcelas propiedad de la mercantil Pemsa, que tenía como socio único al Ayuntamiento de Moncada, por alrededor de 3,5 millones de euros. Días después, el que fuera número dos de los gobierno del PP durante esos años y que encabezó la lista popular en las elecciones locales de mayo de este año, Miguel Gallego, presentaba su baja en la sede del partido. Era una nueva ‘víctima’ de asunto del pasado que podrían también suponer la renuncia -expresada verbalmente en una reunión de la ejecutiva pero aún no materializada de manera oficial- del recién elegido secretario general del partido, Paco Castro, una persona muy vinculada también a la era Medina.