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España y Valencia se merecen mejores políticos

JUAN BENITO RODRÍGUEZ MANZANARES
Juan Benito Manzanares./EPDA
Juan Benito Manzanares./EPDA

Pablo Rivadulla Duró, cuyo nombre ¿artístico? es PabloHasél, es hijo de una adinerada familia conocida en Valencia por sus negocios,está teniendo su minuto de gloria gracias a las manifestaciones que se estánrealizando en algunos lugares de España, como lo es Valencia, por su nueva condenaa dos años de prisión.

Pero lo que igual no es de dominio público, o no lo es todolo que debería ser, es que el rapero político Pablo Hasél en 2011 fue detenidopor ensalzar Manuel Pérez Martínez, «Camarada Arenas», condenado a 17 años decárcel por pertenencia a la banda terrorista Grupo deResistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO).

En 2014 fue condenado porenaltecimiento del terrorismo, pues en sus letras ensalzaba a organizacionesterroristas como el GRAPO, Fracción del Ejército Rojo y Terra Lliure, pidiendoincluso que estas organizaciones volviesen.

También algunos de sus tuits han ido siempre en este sentidoy se pueden calificar educadamente como: «extremadamente desacertados» y comomuestra de lo dicho dejo algunas de sus perlas:

«El mafioso de mierda del Rey dando lecciones desde un palacio»

«¡Merece que explote el coche de Patxi López!»

«Guardia Civil torturando o disparando a emigrantes»

«En mi escuela pública había violencia y no era etarra sinode retratos de la monarquía encima de la pizarra»

«Que alguien clave un piolet en la cabeza de José Bono»

«Pena de muerte ya a las Infantas patéticas, por gastarsenuestra pasta en operaciones de estética».

«Siempre hay algún indigente despierto con quien comentarque se debe matar a Aznar»

«Los parásitos de los Borbones siguen de trapis con losdecapitadores de los homosexuales»

«Prefiero grapos que guapos. Mi hermano entra en la sede delPP gritando ¡Gora ETA! A mí no me venden el cuento de quiénes son los malos,sólo pienso en matarlos»

«Me cago en la marca España explotadora y casposa»

«No me da pena tu tiro en la nuca, pepero. Me da pena el quemuere en una patera. No me da pena tu tiro en la nuca, socialisto»

«Es un error no escuchar lo que canto, como Terra Lliuredejando vivo a Losantos»

En 2016 insultó, agredió y roció a un periodista de TV3, conun producto de limpieza.

En 2018 fue condenado a una pena de dos años y un día deprisión y a pagar una multa de 24 300€ por «enaltecimiento del terrorismo», «calumniase injurias contra la Corona» y «calumnias e injurias contra las institucionesdel Estado».

En junio de 2020 fue condenado a seis meses de cárcel porprovocarle lesiones a un periodista al agredirlo y rociarlo con un líquido delimpieza. Y, además, a dos años y medio de cárcel por agredir a un testigo en unjuicio contra un agente de la Guardia Urbana de Lérida.

Estas son las credenciales de alguien que piensa que cuandose está rapeando, o lo que quiera que haga Pablo Hasél, se puede decircualquier cosa y se está inmune o al margen de la ley, pero no es así. Para quesus seguidores se manifiesten por haber sido condenado, el condenado deberíahaber comenzado por tener respeto y no «cargar» contra todo lo que consideraoportuno, pues la libertad de expresión de una persona, acaba donde comienza lalibertad de expresión de otra persona y nadie debe invadir el espacio ajeno.

Y en 2021 algunos simpatizantes suyos pintaron un grafiticon la cara del ex rey de España Juan Carlos I, y algunos textos a su alrededor,en la que clavaron cinco flechas en las que en las plumas se veía pintada labandera republicana. Siempre dando ejemplo de lo que no se debe hacer.

El día 18 de febrero de 2021 en Valencia hubo unamanifestación a favor de esta persona que tuvo su punto más «caliente» en laPlaza de San Agustín, y nuestro alcalde Joan Ribó, en lugar de condenar lasacciones y expresiones de este rapero político, cargó contra la PolicíaNacional que contuvo la manifestación. Además de parte del alcalde de Valenciano hubo ninguna condena a que hubiera un numeroso grupo de personas reunidasmanifestándose sin mantener la distancia de seguridad en plena pandemia deCovid, como he citado en otros artículos, igual el Covid sabe que no debeatacar a los seguidores de Pablo Hasél.

Y partidos políticos como Bloc-Compromís, también cargancontra la Policía Nacional en lugar de apoyarlos en todos los sentidos.

Un país que apoya a los criminales, subversivos,enaltecedores del terrorismo, terroristas y otras gentes de mal vivir, en lugarde apoyar a sus cuerpos de seguridad del estado que son los que siempre velanpor la seguridad del estado que defienden, es un país podrido hasta la médula,es un país donde su clase política o parte de ella, debe estar fuera de loscargos políticos que ocupan.

Un país donde la clase política, por acción u omisión estáal lado de los enemigos del país que lideran, es una clase política que sobraen ese país, y en este caso, sobran en España.

Despierta España, hay mucha basura que barrer, y mucho quereconstruir.

Sobre el autor

JUAN BENITO RODRÍGUEZ MANZANARES
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