El día que los padres de Francisco Javier, un niño avanzado en lasuperación de sus graves dificultades para estudiar gracias a la ayudaindividualizada de su psicóloga escolar, se enteraron de que el gobiernomunicipal de Albal va a despedir a su hada benefactora, junto a otra compañerade trabajo, la luz roja de alarma se les encendió, recordando el calvario quesufrieron antes de que esta especialista atendiera personalmente a su hijo.
Ante esta situación inesperada, la perplejidad e indignación iniciales deEsther y Javier dieron pronto paso a la percepción de que el progreso escolarde su hijo, “así como su propio desarrollo personal, están en peligro”, y a laconvicción de que deben “luchar para no permitir ni un ápice de retroceso enFrancisco Javier”. Su experiencia les hace muy conscientes del grave riesgo queellos están seguros que corre. De hecho, en uno de los informes deespecialistas de los que disponen se indica que, “como en este periodo de tratamiento observamos una notable mejoría enla mayoría de objetivos que nos habíamos propuesto alcanzar en el trabajorealizado a Francisco Javier, aconsejamos seguir con el tratamiento que estárecibiendo, ya que su avance va a ser totalmente óptimo”. Para lospadres, con ello queda claro el daño que le causará a su hijo “el que ya noesté su misma psicóloga escolar a su lado para apoyarlo el próximo curso”.
Estos informes técnicos son igualmente aplicables a otros alumnos deAlbal con necesidades educativas especiales, los cuales son atendidos cada unode forma individual y personalizada por las dos psicólogas que, de norectificarse la medida, van a ser echadas del Gabinete PsicopedagógicoMunicipal del Ayuntamiento a final de curso. Este servicio público, compuestohasta ahora por cuatro profesionales, viene atendiendo a numerosos niños yniñas albalenses con problemas sociales o de aprendizaje, cuyos padres seaferran con esperanza a esta ayuda, ya que mantiene vivo el derecho de sushijos a un desarrollo educativo y personal adecuado.
Por todo ello, Esther y Javier, que en un principio iniciaron accionespor su cuenta para tratar de evitar lo que se les viene encima, se vieroninmediatamente respaldados por otros padres que enfrentan el mismo grave riesgopara sus hijos, en la exigencia al gobierno municipal de que mantenga a las dospsicólogas en sus puestos. Una reivindicación que se ha traducido inicialmenteen una recogida de firmas, de las que cuentan ya con más de 2.500, así como enconversaciones con el alcalde y diputado provincial por el PSPV-PSOE, RamónMarí, intervenciones en un pleno municipal e incluso una manifestación ante elAyuntamiento.
De momento no han conseguido su objetivo, si bien desde el gobiernomunicipal ha habido un intento de mantener a las dos psicólogas, aunque acambio de una cuantiosa reducción de sueldos al personal perteneciente al áreade educación del Ayuntamiento, con el que se llegó a un acuerdo que, sinembargo, se malogró por un motivo poco claro. Por otro lado, la intenciónmanifiesta del alcalde de que dos funcionarias municipales, además de coordinarServicios Sociales una, y de encargarse del Centro de Información Juvenil laotra, hagan también tareas en el Gabinete Psicopedagógico Municipal, dado queson tituladas en Psicología, no les vale a Esther y Javier, quienes insisten enque “sólo manteniendo a las dos actuales psicólogas en su puesto se evitará quese perjudique a Francisco Javier y a los demás afectados, y que se eche aperder su progreso, ya que podrán continuar con el trabajo individualizado quevienen realizando, cuyos buenos resultados son evidentes”.