Según testigos presenciales la botella ha debido caer desde uno de los pisos altos y ha estado a punto de impactar en una de las mujeres que se manifestaba pacíficamente por el 8 de marzo, y cuando se ha estrellado con el suelo se ha producido un gran estruendo, y el tapón, siempre según declaran las testigos, ha salido disparado de la botella.
Este acto vandálico, realizado con la intención de hacer daño, no ha sido un caso aislado en España donde discursos interesados realizados desde la política han fomentado sucesos contra una manifestación que siempre se ha caracterizado por su condición de pacífica en España.
Las manifestantes del Camp de Morvedre han seguido la manifestación a pesar de la agresión.