Este análisis se recoge la segunda fase del estudio “R-Evolución Industrial: Prevención y retos 4.0”que han presentado hoy FEMEVAL, AIDIMME, Unión de Mutuas, Unimat Prevención, FEVAMA yVALMETAL, junto al director general de Trabajo, Bienestar y Seguridad Laboral.En ella se abordan, por una parte, los riesgos laborales específicos más físicos y tangibles de esosseis habilitadores digitales, y, por otra, su capacidad para minimizarlos o incluso eliminarlos.Asimismo, se dan pautas sobre retos y desafíos para orientar a las empresas en la gestión delcambio.Según ha destacado el presidente de FEMEVAL, “es evidente que se necesitaba subir un escalónpara sincronizarnos con el ritmo de avance tecnológico y con este proyecto colaborativo losestamos haciendo. Y todo con una prioridad: poner el foco en las personas porque son la clave deléxito de la transformación digital”.Para Lafuente, “la tecnología, por sí sola, no puede impulsar a las organizaciones hacia sudigitalización. Son las personas las que deben aceptar estos cambios, reinventarse y recapacitarse.Personas a las que debemos garantizar unas condiciones seguras de trabajo y una cualificaciónajustada a la demanda de futuros perfiles profesionales que requerirán nuevas competenciastransversales centradas en ámbitos más humanos que las máquinas no pueden alcanzar”.En esta fase del proyecto, se ha analizado cada tecnología individualmente generando tres tiposde materiales divulgativos: guías específicas, vídeos e infografías.
DRONES
De aplicación en agricultura de precisión; en gestión forestal sostenible; para la prevención,detección y gestión de incendios; seguridad vial; en estudios geológicos y climatológicos parapredecir la ruta de un huracán por ejemplo; y en la industria para inspeccionar grandesinfraestructuras, intralogística e inventarios, control de calidad de aire y agua o prospeccionesgeofísicas.
Sus ventajas: fácil manejo y versatilidad, ausencia de infraestructuras aeroportuarias y posibilidadde vuelo nocturno, así como menor coste y acceso a lugares remotos. El hecho de operar sintripulación permite, además, realizar operaciones arriesgadas acercándose más al objetivo demanera precisa, segura y eliminando riesgos asociados a la ubicación.Entre los potenciales riesgos, golpes, caídas de objetos y materiales sobre personas, caídas deloperador, contacto con baterías de litio, cortes con hélices, fatiga visual, carga mental,sobreesfuerzos y posturas forzadas, así como los derivados de trabajos en altura o en espaciosconfinados o reducidos, o exposición a campos electromagnéticos, por ejemplo, en elmantenimiento de antenas. Y los retos, conseguir un vuelo integrado con el resto de aeronaves,integración con inteligencia artificial y una mayor autonomía de baterías.
COBOTS
Sus ventajas: flexibilidad ante cambios productivos, fácil programación y uso, personalización dela producción y desarrollo de trabajos colaborativos. Al respecto, el presidente de FEMEVAL hadestacado que “no vienen a sustituir a las personas, sino a reemplazar tareas penosas ymonótonas, una oportunidad para que las personas aporten su valor en trabajos más creativos,complejos y dinámicos”.Sus riesgos, los derivados de la interacción humano-robot como contactos mecánicos,movimientos repetidos por el ritmo impuesto del cobot, sobreesfuerzos y posturas forzadas. Seprevé, asimismo, la aparición de nuevos riesgos como el control gestual, posible causante de TMEso sistemas con grandes exigencias visuales o de carga cognitiva. Y riesgos psicosociales derivadosde los cambios de organización del trabajo como aumento del ritmo o reducción de descansos ycarga mental por el aumento en demandas en plazos, cantidad y/o calidad de producción.Entre los retos, abordar en las empresas la integración de esta tecnología con anticipación ymediante un proceso de gestión del cambio para evitar la incertidumbre, rechazo o recelo de laspersonas trabajadoras ante los procesos de automatización.