Pedro Sánchez se ha rodeado de un excelente equipo que estoy convencido de que van a ser capaces de sacar adelante cuestiones muy importantes para los ciudadanos a nivel general. Puede ser una legislatura en la que, sobre todo en los aspectos sociales, se va a poder avanzará mucho. A nivel político estamos en una época extraña ante lo que podemos definir como ‘política de gallinero’. Se busca continuamente la crispación, el populismo y llenar los oidos a la gente con temas que, a veces, escapan a su conocimiento, y que lo único que buscan es alimentar ese ambiente de confrontación.
Cuando entramos en el año 2015 ya lo hicimos con un equipo de gobierno en minoría que requería de capacidad de negociación. Ahora que estamos solos seguimos en la misma línea que en la anterior legislatura. Pleno tras pleno tratamos de alcanzar acuerdos con otras fuerzas políticas y, de momento, se están sacando adelante las iniciativas porque estamos presentando muchas medidas de carácter social con las que es difícil estar en contra.
Desde antes de las fiestas de Navidad los grupos municipales disponen de un borrador de los presupuestos municipales para 2020. Todos los grupos políticos presentaron sus enmiendas a principios de enero y, ahora, se está elaborando otro borrador en base a estas propuestas. También estoy reuniéndome con cada uno de los grupos con representación en el pleno para negociar el apoyo a esas cuentas. Espero que salgan adelante porque son los presupuestos más sociales de la historia de Massamagrell, con especial atención a temas como los educativos, con numerosas ayudas... Un presupuesto que piensa en las personas.
Supondría una paralización en el ámbito de nuevas inversiones que no podrían realizarse por no estar contempladas en ese presupuesto. No sería un desastre porque podríamos funcionar con el que se aprobó en 2019 pero dejarían de hacerse inversiones que están contempladas en el borrador de 2020 como, por ejemplo, la caldera del colegio Virgen del Rosario, becas de transporte que son una novedad este año, becas de material escolar, de guarderías, de ayudas sociales... Entiendo que son razones suficientes para que se aprueben.
Desde que entramos en 2015 iniciamos una política participativa. Pusimos en marcha el programa ‘Massamagrell Obert’ y, a través de este proyecto, vieron la luz iniciativas como los presupuestos participativos que cada año los hemos ido dotando y aumentando en base a lo que la gente nos solicitaba. El hecho de que se vayan realizando los proyectos que la propia gente ha elegido hace que cada vez haya más interés y se vaya consolidando esa cultura de participación.
Estamos con obras pendientes de las ayudas provinciales del año anterior. Ahora con el nuevo presupuesto y con las futuras subvenciones queremos poner en marcha los proyectos y compromisos con Massamagrell que llevábamos en el programa electoral del PSOE como el nuevo Hogar del Jubilado o una sala de estudio individual y grupal ubicada en un nuevo edificio que albergaría también la biblioteca, como inversiones más importantes.
La comunicación con los centros educativos es muy buena. Ahora vamos a poner en marcha las obras en el colegio San Juan. Con los otros colegios también se está trabajando para solucionar todas las cuestiones de mantenimiento.
Es una colaboración necesaria y, efectivamente, vital. Los distintos planes tanto de la Diputació como de la Generalitat están siendo un alivio para la administración local. Aunque bien es cierto que ese dinero es necesario porque cada vez tenemos más competencias impropias a las que tenemos que dar respuesta. Aquí ya entraríamos en otro debate mucho más amplio sobre el modelo de financiación.
Como decía nuestro progama electoral ‘Mai és suficient’. Nosotros no podemos poner en marcha planes de empleo al no tener competencias y siempre funcionamos en base a subvenciones. Intentamos optar a todas pero este año, por ejemplo, no nos han concedido el taller de empleo a pesar de habernos presentado, lo que supondrá un carencia en esta materia. En ocasiones anteriores, unas 25 o 30 personas han podido beneficiarse todo un año de estos talleres y este año no será así. Nunca serán suficientes las ayudas que nos puedan dar en algo tan importante como es el empleo.
Las cifras que presentamos en la Junta Local de Seguridad son normales para un municipio del tamaño de Massamagrell. No son alarmantes. Más que víctimas de robos lo que estamos sufriendo es muchísimo vandalismo en instalaciones municipales que nos hace gastarnos muchos miles de euros de dinero público (de todos) al cabo del año.
El primero es la aprobación del presupuesto municipal que va a encaminar las bases de lo que tenemos proyectado para este año para Massamagrell con novedades sobre todo en ayudas sociales y educativas. A partir de ahí, acometer las obras pendientes y seguir con las visitas a administraciones superiores para tratar de obtener los recursos necesarios para sacar adelante los proyectos que tenemos pensados.