La Comunitat Valenciana está al borde del colapso financiero. Standard & Poor's ha rebajado tres escalones la calificación de la Comunitat al pasar A- a BBB-, esto es, al borde del bono basura. Los problemas para encontrar financiación imprescindible para el 2012 y la escasa liquidez ha dejado en un situación casi insostenible a esta región española.
El dramatismo se acentúa al no poder echar mano de las cajas de ahorro otrora valencianas, como la CAM y Bancaja, hundidas y con el centro de poder fuera de la Comunitat Valenciana, así como tampoco pedirle ayuda al centenario Banco de Valencia, recientemente nacionalizado.
El poder valenciano financiero es nulo. Inexistente. Cero. ¿Y ahora quién saldrá al rescate de la Comunitat Valenciana?