Aver... Valencia, mi ciudad preferida del Mundo mundial, sale porprimera vez número 1 en el famoso ranking de InterNation/Bloomberg,y... ¿no os lo voy a comentar ? La noticia ha sorprendido a más deuno, empezando por los propios Valencianos que a veces no entiendenporqué Valencia seduce tanto y a tantos.
Aúnhoy, algunos me miran extrañados cuando les hablo de esos “turistaspermanentes” que se enamoran de nuestra ciudad y la eligen paravivir : los “expats” (ese término viene de “expatriados”pero en inglés y francés, suena más chic)son esas personas quese pueden permitir el lujo, de vivir en otro país distinto alsuyo…Hoy en día, no hay nada más fácil que establecerse en laotra punta del globo si a uno le da la gana : necesita algo en elbolsillo, ser un“digital nomad" o ser un profesional capazde adaptarse y reinventarse...
Miprimer artículo en este periódico, hace 2 años se titulaba “Vivir en Valencia , el nuevo sueño Americano”...y sabéis de quehablaba ¡¿no?! ¡Hablaba de eso! ¡Justo ! Terminé así miartículo: “los guiris alucinan con la calidad de vida y la vida decalidad que tenemos aquí. Pero eso no se mide en PIB ni enrenta per cápita. Es que ellos valoran cosas que nos parecennormales aquí, como poder elegir entre dos sistemas de coberturasanitaria de alto nivel por una cantidad de dinero muy razonable,tener buenas universidades públicas, disfrutar de un sistema detransporte público eficaz, no correr el riesgo de acabar en untiroteo de masas porque se le antoja a un loquito armado acabar conla vida de 25 personas.Esoy la gastronomía, el saber comer, la cultura, las fiestas ycelebraciones, el patrimonio histórico, la naturaleza aún bastantepreservada, el carácter alegre de la gente. Eso y mucho más haceque Valencia se haya convertido en una especie de "tierraprometida" para numerosos extranjeros. Por supuesto, eso nosignifica que la ciudad esté perfecta pero creo que al menos esehecho nos debe enseñar a valorar más lo que tenemos aquí".
Obviamente,no cambio ni una palabra de ese artículo (aquíentero)y sólo puedo alegrarme de ver que cada vez Valencia se vuelve unaciudad más internacional y cosmopolita, creciendo a un ritmo que meparece normal, guardando su identidad y abriéndose a esos expatscuriosos de descubrirla empapándose de su rica cultura.